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LO HAS CALCADO

Cuando era pequeña, al igual que de mayor, no tenía muchos amigos;
las tres únicas amigas con las jugaba durante los días de diario, desaparecían los fines de semana por distintos motivos: una, que vivía con sus abuelos de lunes a viernes, se iba con sus padres a pasar el fin de semana a la ciudad al lado; otra, solía irse al pueblo; y la tercera, que jugaba en mi barrio los días de diario porque sus padres tenían un comercio en él, pasaba los sábados y
domingos en el suyo que estaba bastante alejado; así que, entre pitos y flautas, desde
los 4 a los 10 años viví los fines de semana prácticamente sola.
Como no era una cría que supiera salir a buscar amistades, y los juguetes no me divertían,
en aquella época, de forma natural, me dirigí a otras compañías con las que
entretenerme y hallé una gran amistad en el dibujo y la música.
Durante aquellos años, podía empezar a dibujar a las cuatro de la tarde, y sin
darme cuenta, terminar varias horas después, hasta que llegaba el atardecer
o notaba hambre y me acercaba a la cocina a merendar.
Era gran aficionada (me lo tomaba casi como un desafío) a dibujar lo más exactamente posible a los protagonistas de los dibujos animados que veía: Los Snorkels, Erase una vez la vida, los personajes de Disney… Aunque si había uno que verdaderamente adoraba reproducir, ese era sin duda alguna Snoopy; me recreaba con su morro prominente y con la simpleza expresiva de sus líneas.

 

Gracias a todas estas horas de “prácticas” pronto el dibujo comenzó a desarrollarse como una actividad natural en mí, y llegué a los 8 o 9 años habiéndome convertido en bastante buena dibujante (para mi edad) pero teniendo que empezar a escuchar un comentario que me sacaba de mis casillas cuando a alguien mayor o pequeño se le ocurría decir delante de uno de mis dibujitos:
LO HAS CALCADO.  Por lo visto nadie podía creerse que una cría dibujase bien.


Oír aquello era algo que realmente ME DESBORDABA; porque yo observaba un rato la imagen que iba a copiar, elegía la parte más sencilla por la que comenzar, cuidaba el trazo de las líneas, encajaba cada detalle, coloreaba con gusto, me esmeraba para que el dibujo quedara perfecto…
y luego tenía que oír que SEGURO QUE LO HABÍA CALCADO.
¡¡¡CALCADO!!! ¡JA! ¡COMO LA GENTE QUE NO SABÍA DIBUJAR! Me ponía histérica (jajajaja).


El punto cumbre de estas escenas que tanta rabia me hacían padecer llegó cuando un día de los que cursaba 4º o 5º de EGB, un profesor del colegio, Don Delfín, preguntó en voz alta y con cierto desdén en medio de la clase –A ver, ¿quién de vosotros dibuja bien? Que levante la mano-, y mientras nos mirábamos los unos a los otros cuestionándonos, el profe observó al grupo en el que me encontraba levantando la mano, y añadió -¿Vosotros? Mmm… Vamos a ver…- dijo repartiendo unos folios para a continuación volver a preguntar escrutándonos -¿Y quién de este grupito dibuja MUY, MUY BIEN?
De nuevo, con muchos titubeos, todos intercambiamos miradas intentado adivinar
quién iba a ser EL o LA valiente que se atreviese a levantar la mano. La incertidumbre era
tal, que nadie fue capaz de hacerlo hasta que unos segundos después, con algo
de miedo y bastante vergüenza, la alcé y dije en voz bajita –Yo.
-¿Tú?- preguntó el profesor con su desdén y arrogancia habituales,
ya que él era un GRAN dibujante, y lo sabía -¿Tú dibujas muy muy bien?
Con gran sigilo yo volví a afirmar  –Sí...
Entonces Don Delfín acercándose y diciendo –A ver, demuéstramelo- me puso
encima de la mesa una imagen del tamaño de una foto de carnet en la que
aparecía la mascota de un programa de televisión, y añadió –Empieza. Hazlo en grande.


Me quedé paralizada cuando vi las dimensiones de la imagen en comparación con el folio.
<<¿¿Cómo iba a hacer aquello??>> pensé creyendo que me había metido en un
lío y que no iba a ser capaz de sacarlo adelante.
Después del susto, observé durante unos segundos a la mascota Vicky, conseguí ver claro por dónde tenía que empezar para que todo quedara en su sitio (siempre por la línea más sencilla),
y me di cuenta de en realidad el dibujo era más fácil de lo que parecía; ya había hecho personajes de ese estilo así muchas veces antes, así que… ¿qué había que temer?
Sintiéndome bastante segura empecé, le dediqué su tiempo y, como siempre, conseguí hacerlo exacto, para desconcierto propio y ajeno. Cuando le indiqué al profesor que ya lo había terminado, se acercó, lo miró y soltó una especie de -Mmnff..- moviendo la cabeza en indicación de que… <<No estaba mal>> para a continuación enseñárselo a la clase y comenzar a
oír un buen número de comentarios asombrados y admirados.
Mientras tanto yo aún me encontraba demasiado borracha de asombro
(HABÍA SIDO CAPAZ DE HACERLO) como para disfrutar del momento.


Poco después sonó la campana para avisar de que la clase había terminado y empezamos
a recoger mientras oía a mis compañeros decirme -Lo has hecho. ¡Pero qué bien dibujas!
La verdad es que casi ni yo me lo podía creer...
Cuando salimos del aula, alguien cogió el dibujo triunfal y corrió al pasillo diciendo a todo el que estaba allí -¡Mirad! ¡Mirad este dibujo de Vicky! ¡Lo que ha hecho una de mi clase!- y se
formó un corrillo de gente dispuesta a mirar, al tiempo que yo y mi paralizante
timidez de entonces no dábamos crédito a la situación.
Los críos y crías presentes cogieron el dibujo y se lo pasaron para poder observarlo mejor.
Todo iba bien hasta que unos instantes después a alguien se le ocurrió exclamar
–SEGURO QUE LO HA CALCADO-, y más gente comenzó a repetirlo como si
de una acusación se tratase –Lo ha calcado. Sí, seguro que lo ha calcado.


No podía creerme lo que estaba oyendo: ¡¡QUE LO HABÍA CALCADO!!
¡¡CON LO QUE ME HABÍA COSTADO HACERLO, JODER!!


Los de mi clase empezaron a defenderme, a asegurarles que se equivocaban mientras yo también lo intentaba llena de rabia, ganas de pegar y lagrimones asomándose en mis iracundos ojos. Se formó un escándalo de niñ@s que me acusaban y de niñ@s que me defendían. El profesor lo oyó y salió del aula para ver qué estaba sucediendo. Cuando se cercioró de la situación, informó tajante
No lo ha calcado- y abrió la mano para enseñar la mini imagen de Vicky que yo
había reproducido fielmente a tamaño folio.
De repente, se hizo un silencio, las bocas y los ojos se abrieron, y en seguida aparecieron palabras de admiración de nuevo. -No lo ha calcado. ¡¡Lo ha hecho igualito!! ¡Es igual! ¡Qué bien dibujas!
(¡Qué alivio en mi cabeza...!)
A partir de aquella intensa escena, me gané la admiración y el respeto como dibujante de buena parte del colegio hasta el punto de que, tras el episodio, ningún miembro del profesorado proyectaba ningún mural (se hicieron varios en los pasillos y el patio) sin contar con
la participación de ésta que aquí escribe.



Pero por desgracia, lo de tener que oír la frasecita, no acabó con aquella anécdota de final feliz, ya que a lo laaaaaaargo del tiempo fuera del colegio, he tenido que soportar por lo menos 100 mil veces más el maldito e incrédulo comentario de LO HAS CALCADO por parte de familiares, amigos y conocidos incapaces de hacer un dibujito en condiciones por sí mismos. En fin...


Es curioso que a pesar de la intensidad con la que viví aquellas escenas relacionadas
con el dibujo durante mi etapa escolar, las tuviese casi olvidadas hasta que recientemente encontré esto en una carpeta que ya ni sabía que tenía:


¿¿Qué es??
Desde aquel agridulce episodio infantil en los pasillos del colegio,
tuve una temporada en la que, para que no me volviera a ocurrir lo mismo, como una pobre traumada (jajaja) estuve guardando al lado de los dibujos que copiaba la ilustración original.
 –Qué a pecho me tomaba el comentario…- me dije al verlo y recordar con una risilla lo sucedido...
***
Aunque he editado esta entrada con dibujillos propios de mis diarios creativos, si os apetece ver algunos más de los que hago y que NUNCA HE CALCADO, podéis echarle un vistazo a otras publicaciones de este blog tales como Me gusta dibujar, Mis ilustracionesLos rostros del recuerdo.

EL VALOR DE LO ARTÍSTICO

Al entrar en la habitación que utilizo como taller creativo, un amigo dijo –Uff, ¡cómo tienes esto!- Lo comentaba porque diseminados por todas partes había rotuladores, pinceles, recortes, papel de diferentes características, carpetas grandes, algún marco, témperas… A penas se podía pasar. Yo, muy tranquila moviendo algunas cosas, respondí -¿Y qué quieres? He estado trabajando mucho.


Mirando los personajes que estaban colgados, y que tarde o temprano formarán parte de alguna acción guerrilla art, mi amigo añadió –Anda que si te pagaran por hacer todo esto, ya te habrías hecho millonaria-. Y yo, acordándome de una anécdota que os contaré a continuación, dije –Puufff... si supieras la cantidad de gente que se pregunta cómo pueden pagar por hacer estas "tonterías", alucinarías. La gran mayoría no valora en absoluto esto como un trabajo. Se creen que porque las cosas artísticas son “bonitas” no cuestan tiempo ni esfuerzo hacerlas.


Según pronuncié esa última frase, recordé aquella vez que estando en la sala municipal de exposiciones, me encontré a un conocido con el que estuve charlando a la par que veíamos los grabados sobre madera que se exponían, y al que tuve la desfachatez de oírle decir casi con indignación y desprecio la siguiente pregunta -¿¿Has visto cuánto cuestan los cuadros??
Yo, que me había estado fijando en los precios (entre 150 y 300 euros), respondí con toda naturalidad –Sí… Incluso me parecen un poco bajos...
-¡¡¿¿Qué te parecen poco??!- exclamó él más escandalizado que se le hubiera insultado.
-Pues claro…- le dije. - ¿¿¿Pero tú sabes lo que cuesta hacer esto???
No, obviamente el tío no tenía ni puta idea...



Hace mucho tiempo que tengo por costumbre, cuando me encuentro delante de las propuestas artística de otras personas, tratar de imaginármelas trabajando en lo que estoy viendo. Intento sopesar las horas que habrán necesitado para hacerlo, la destreza que requiere, el estudio previo que habrán realizado mentalmente o sobre un papel, la cantidad y el precio de los materiales usados…; y por supuesto también evaluó las ideas reflejadas, la estética, la composición,
la originalidad, la técnica…
Sólo por los dibujos que el autor de los grabados de la exposición de aquella tarde había tenido que hacer sobre láminas de madera antes de poner la punta caliente para realizar la pirografía, ya se merecía todos mis respetos. Cierto es que no eran muy originales: animales, flores, retratos normales y corrientes… pero sí requerían de una gran labor por la cantidad de detalles que tenían. Me imaginé que sólo dibujar cada imagen (había unos 30 grabados tamaño 30x43 cms), le habría llevado, más o menos, una hora u hora y media; y ya digo que eran unos 30;
así que echad cuentas del tiempo que tuvo que emplear.
¿Cuánta gente es capaz de hacer, no sólo un dibujo digno, sino 30? ¿Y cuántas personas tienen paciencia y auténtica vocación para dedicar tal cantidad de tiempo a algo así?
Además había realizado los grabados línea a línea, pelo a pelo (cuando la imagen lo requería), detalle a detalle (ojos, boca, uñas, hojas…) ¿Cuánto se tarda en hacer eso? ¿Cuánta gente tiene cojones para ponerse con ello, y maña para hacerlo bien?


Las autoridades y celebridades, siempre mencionan en los discursos la perseverancia y la dedicación que ponen los deportistas de élite para hacer su trabajo y llegar al éxito;
y yo siempre me quejo de que nadie habla nunca de la dedicación y la perseverancia que exige a los artistas profesionales y aficionados llevar a cabo sus obras.
Por desgracia y falta de menciones, creo que existe una mala y errónea creencia generalizada que nos lleva a pensar que el Arte se hace así… en un arrebato… en un ratito… si estás inspirado… cuando en realidad conlleva mucho esfuerzo continuado sacarlo adelante. 
Tengo por seguro que quien no hace, no sabe de verdad, o no sabe DEL TODO, y que por ello hay tantas personas (especialmente en las redes sociales) opinando con SUPREMA IGNORANCIA y extremadamente a la ligera sobre películas, libros, programas, series, cuadros, exposiciones, fotos... etc, etc... Es increíble LO FÁCIL que es poner a parir el esfuerzo de otros.
Desafortunadamente, también de manera generalizada, creo se tiene la impresión de
que “lo que se ve fácil y rápido”, se hace también del mismo modo.
Un libro puede leerse en unas horas y descargarse en formato pdf en unos instantes,
pero a poco que tenga 100 páginas, tarda más o menos un año en ser escrito.
Un cuadro puede verse en 20 segundos, pero lleva semanas o meses de trabajo realizarlo.
Un álbum musical se escucha en un rato, pero ¿cuánto tiempo ha necesitado para
ser creado entre escribir las canciones y las partituras, ensayar, corregir, grabar...?
Los paisajes, escenas animales o las personas exóticas que aparecen en las fotos de National Geographic se pueden ver enseguida, pero hay que ir a los lugares remotos donde se tomaron las imágenes, y buscar y esperar a tener la luz apropiada, el encuadre perfecto o el escenario idóneo mientras insectos te pican, pasas un calor o un frío terribles, tienes que situarte en lugares peligrosos, comes lo que puedas y dormir donde te permita la situación.
Las películas se ven en unas horas pero entre pre producción, realización y
post producción suelen transcurrir como mínimo dos añazos de trabajo intensivo.
Yo hago encantada las “bobaditas” que mi amigo se encontró al entrar en mi taller creativo, al
igual que las entradas que publico en este blog, pero no por hacerlo con agrado me cuestan menos tiempo y esfuerzo.



Con estos ejemplos os pido que, si alguna vez os encontráis ante una obra de la rama artística que sea (cine, teatro, pintura, escultura….), os guste o no, LA VALORÉIS en la medida de lo posible y dentro de lo que os permita el desprecio. Os pido que tengáis presente que para hacerla ha sido necesario tiempo, esfuerzos físicos y mentales, destrezas que no todo el mundo tiene ni se ocupa de desarrollar y recursos económicos. Os invito a que os pongáis en el lugar de la persona o personas que la han llevado a cabo y sintáis el trabajo de perseverancia y entrega que supone, y que cuando hayáis hecho este pequeño “ejercicio Stanislavski” os preguntéis una cosa:
¿Cuánto cobraría yo por esto? ¿Qué precio le pondríais a vuestros trabajos siendo ya
conscientes de que no se han hecho solos ni en un rato?

agosto 2019

IMPRESIONES DE UN POETA EN NUEVA YORK

Ya he terminado de leer Poeta en Nueva York y admito que estoy impresionada de un modo que no puedo definir como positivo o negativo debido a que todavía estoy preguntándome -¿Pero qué coño ha sido esto?- Aún estoy digiriendo el poemario después de haber tenido que leerlo dos veces: una, para quitarme la curiosidad voraz, y otra para sencillamente tratar de entender mejor la obra sin ninguna impaciencia incordiando ya.

En Poeta en Nueva York encontramos paseos solitarios, hastío personal, miserias y reivindicaciones sociales, dolor, rabia, luna, sangre, observación, dosis de crueldad,
confesiones y preguntas, admiración, muerte, reclamos de libertad, descubrimientos, títulos inquietantes, imágenes nítidas, escenas turbias, algún que otro delirio surrealista y un grado de alegría final. Supongo que con esto dicho, es obvio que la obra experimental de Lorca no me ha parecido una lectura precisamente fácil. El mundo externo e interno que el poeta muestra haciendo malabarismos con las palabras y el verso libre, es de manera genérica desolador, ajeno e incapaz de tentarle a vincularse verdaderamente con él. De hecho, una de las cosas que más sorprende al empezar el libro es la de comprobar una y otra vez la imagen tan negativa que Federico García Lorca se llevó al llegar a Nueva York y mientras vivió en allí durante nueve meses. Al poeta le pareció un lugar desalmado, feo, deshumanizado, alienante y lleno de miserias o de gente que solo pensaba en hacer mucho dinero. Lorca se sintió por completo desubicado en medio de edificios que encontró monstruosos por su tamaño y feos por la cantidad de metal utilizado.
En este dibujo, muy esquemático pero a la vez muy elocuente que realizó de sí mismo, el poeta representa su experiencia en la ciudad situándose entre edificios que le superan y sobre los que una ave negra defeca; él a su vez llora lunas negras y es acechado por animalillos oscuros.


Curiosamente, a pesar de que su estancia en la gran manzana transmite un aspecto sombrío desde casi todos los ángulos posibles, Lorca aprendió mucho de ella, y al regresar a España mutó como una vivencia positiva tanto a nivel personal como artístico. Dicen que cuando la gente que le conocía se reencontró con él tras su vuelta, parecía una persona distinta, como si hubiera experimentado una especie de renacimiento.

Si alguien me dijera que le gustaría empezar a leer Poeta en Nueva York, le recomendaría que antes se informara sobre estas cuatro claves cruciales que narro a continuación, ya que el poemario es tremendamente autobiográfico, y es necesario saber y tener presentes las circunstancias en las que Lorca se encontraba en aquella época para facilitar la comprensión del complejo texto.

4 Claves para entender Poeta en Nueva York

    Una crisis personal. A pesar de estar en aquel momento en la cumbre del éxito tras la gran acogida de su Romancero GitanoFederico García Lorca se encontraba triste, cansado y preocupado. Marchó hacia la gran manzana profundamente deprimido tras el abandono que sufrió por parte del que entonces era su pareja sentimental: Emilio Aladrén , y el vapuleo que le expresaron por carta sus amigos Salvador Dalí y Luis Buñuel tras leer el famoso Romancero, al que tacharon casi de “putrefacto”. Intentar superar el desamor y darle un nuevo rumbo a su poesía fue lo que impulsó al poeta a acompañar a Nueva York a uno de sus mentores, y esto tuvo un efecto revulsivo sobre él porque todo lo que vio, sintió y odio en aquella ciudad desencadenó unas pulsiones, un ritmo y una forma de expresarse sin precedentes en su obra.

     El crack de 1929. Además, el poeta y dramaturgo era una persona muy sensible a las injusticias sociales, y precisamente llegó a la ciudad de los rascacielos un par de meses antes de que se produjera el famoso crack financiero de 1929 que hundió económica y anímicamente a la sociedad estadounidense y que tuvo repercusión en el resto del mundo. Él mismo Lorca habló sobre ello de esta forma: Estos días he tenido el gusto de ver (o el disgusto) la catástrofe de la Bolsa de Nueva York. Estuve más de siete horas entre la muchedumbre de los momentos del gran pánico financiero. Los hombres gritaban y discutían como fieras. Solamente viéndolo se podía comprender el sufrimiento y la angustia de la muchedumbre. Este espectáculo me dio una visión nueva de esta civilización. Pensaba con lástima en toda esa gente con el espíritu cerrado a todas las cosas, expuestos a terribles presiones y al refinamiento frío del cálculo de dos o tres banqueros dueños del mundo.


Siempre en España. Aunque Federico García Lorca fue desde muy joven un hombre de gran cultura e ideas avanzadas, nunca hasta entonces había salido de España; lo cual en aquella época (1929-30) significaba estar acostumbrado a ver edificios de no más de cinco plantas (en el mejor de los casos), moverse entre gentíos pero no muchedumbres, entre vehículos pero no ríos de automóviles, ni ver personas de otras razas, ni carteles llenos de luces, ni ritmos frenéticos de vida... De ahí se entiende que el impacto visual y cultural que le causó la gran manzana fuera tan fuerte y negativo. Le pareció una Babilonia estresante.


  Influencias del surrealismo. Leer Poeta en Nueva York no es sencillo. Más de una vez durante su lectura he pensado –¿Pero esto qué es?- o –Madre mía en qué lío me he metido, ¿no sería mejor dejarlo?- El movimiento surrealista, tanto en literatura como en arte, ya se había iniciado y Lorca, aunque no entró de lleno en él, tampoco quedó al margen, lo que hace que en el famoso poemario podamos encontrar malabarismos con expresiones e imágenes cargadas de un simbolismo no apto para todos los públicos, y versos de gran complejidad que a veces son un desafío (o un incordio) para el cerebro, la imaginación y la paciencia. Pongo un par de ejemplos de los muchos posibles:

Con la ciencia del tronco y el rastro
llenan de nervios luminosos la arcilla
y patinan lúbricos por aguas y arenas
gustando la amarga frescura de su milenaria saliva.

Lobos y sapos cantan en las hogueras verdes
coronadas por vivos hormigueros del alba.
La luna tiene un sueño de grandes abanicos
y el toro sueña un toro de agujeros y de agua.

Pero aún insistiendo en que el libro es de una riqueza rara y compleja, sí que recomiendo leerlo por que hay partes que me han parecido verdaderamente gloriosas, de esas que te hacen pensar:
–ojala hubiera escrito yo esto-
A modo de despedida y por no hacer esta publicación demasiado larga, he realizado otra en la que he transcrito una colección de mis frases favoritas de Poeta en Nueva York. Dejo aquí el enlace por si a alguien le apetece echar un vistazo Lorca Seleccionado


 agosto de 2018

DESCUBRIENDO A FEDERICO

Es verano. Verano en Madrid. Sé que el verano aquí no es peor que en Andalucía (lo digo por el calor horrendo), así que supongo que no puedo quejarme del todo, pero aún así es pesado y a veces me resulta interminable y desquiciante, sobre todo si tenemos en cuenta que todavía está por llegar agosto.
Quizás por aliviar el sobreesfuerzo tanto físico como psicológico que estas circunstancias me causan, me ha dado por Federico, por ese Federico García Lorca que ya hace cuatro años comenzó a hechizarme y que está decidido a no dejarme en paz hasta que devore por completo todo lo que tiene que ver con su mundo. Creo que es mi forma de hacerle mío; de convertirle un poco en mí y convertirme yo otro tanto en él.
Su biógrafo más reconocido y erudito, el hispanista Ian Gibson, dice que una vez que entras en el mundo de Lorca, enloqueces por él y ya no puedes escapar. Yo no sé si estoy llegando a tanto, pero hay que reconocer que el tipo es realmente adictivo y fascinante, y es difícil no enamorarse y quedar prendada de su universo.
Por el momento he leído El Romancero Gitano, Bodas de Sangre, La casa de Bernarda Alba, (he visto la versión de esta obra tanto en película como en teatro), también la serie de televisión llamada Muerte de un poeta en la que se narra la vida y el triste final de Federico, y ahora estoy inmersa en el poemario Poeta en Nueva York, e interesada en cantantes que hayan tomado prestadas las palabras del artista para convertirlas en canciones, tal y como por ejemplo hizo el cantaor Miguel Poveda. Viendo esto, ¿puede decirse que ya estoy enloquecida por García Lorca?

Me da que sí… que seguramente sí aunque todavía me haga la dura.
Hay cosas que me están sorprendiendo mucho mientras indago en su figura, cosas que sólo sabía de pasada; como lo de que dibujase mucho con toda naturalidad desde pequeño; o facetas de las que directamente no tenía ni idea; como que era un prodigio del piano desde jovencito (hay quien llega a decir que fue pianista antes que poeta), y que fue un adulto juerguista y vividor a pesar de sufrir, de tanto en tanto, intensas crisis personales tales como la que le llevó a pasar un año (entre 1929-30) en el continente americano.
A mi edad (39) Lorca ya había muerto fusilado por los amigos fascistas de unos amigos fascistas (muy curioso este dato también). De Dolores, su criada de toda la vida, decía admirado que ella conocía tantas historias, que parecía que haber vivido treinta vidas. Yo creo que de Federico y de su legado artístico y personal bien puede decirse algo parecido. Estoy tan fascinada con su vida y obra, que ando diciendo que este hombre ha sido lo más grande que ha parido España, jajaja.
Y pensar que fue enterrado de malas maneras en una mierda de barranco y que sigue ahí, entre otras cosas, porque sus familiares no dan permiso para sacarle... :-(

finales de julio de 2018

ES BONITO


Es bonito que de vez en cuando alguien te escriba y te haga saber que ha caído en este blog por casualidad y se ha quedado encantado-a con lo que ha visto.
Es bonito que alguien te diga que, gracias a una publicación que ha leído por aquí, por fin ha conseguido entender tal o cual obra.
Es bonito que personas desconocidas se pongan en contacto contigo para pedirte más referencias sobre artículos que han leído en Todos contra el Arte de cara a algún trabajo de instituto o a una tesis de fin de carrera están haciendo.
Es bonito que gracias a este sitio gente que creía que no le gustaba el arte descubra que sí le interesa.
Es bonito comprobar cómo imágenes y publicaciones que dan vida a este lugar se comparten hasta en plataformas educativas.
Es bonito observar que las visitas crecen aunque el blog no tenga una legión de seguidores.
Es bonito enterarse que gente de otros lugares del mundo entra por aquí y lee lo que publico.
Es bonito escribir y editar este espacio y saber que hay personas a las que le resulta de utilidad o de mero entretenimiento con tintes culturales. La única pena es no poder hacerlo más a menudo...
Es bonito hacer algo bonito y pasen cosas bonitas  ;-) 

otoño de 2017

SESIÓN DE FOTOS



Bien mirado, aunque el título de esta entrada es Sesión de Fotos, también hubiera podido llamarse Anécdotas de Vida o algo por el estilo dado que es más o menos de lo que voy a hablar.
¿Os gusta la fotografía? A mí me encanta desde muy pequeña, creo que empecé a desear tener una cámara de fotos a los ocho o nueve años. Lo deseaba con una fuerza que hasta dolía y, después de mucho tiempo dando la lata en casa, conseguí que me regalasen una por Reyes cuando aún tenía diez años; es la que se ve en las siguientes imágenes: una Premier a la que se le metían unos carretes muy estrechos de 16 mms.

    

Nunca he sabido por qué (quizás se deba a que creo que siempre he sido una persona altamente observadora) me han interesado mucho los aparatos y utensilios para captar imágenes o para conseguir observar mejor: cosas como cámaras de fotos y vídeo, lupas, prismáticos... Hasta conseguí también siendo cría que me regalaran por mi cumpleaños un microscopio y un telescopio para ver las estrellas; era como si necesitase patológicamente verlo todo.

   

Aunque ya no poseo la mayoría de esas cosas que tanto me fascinaban, sí que continúo guardando como un tesoro todas las cámaras de fotos que han pasado por mi vida de una manera u otra: mi primera máquina, la Polaroid de los años `70 con la que se tomaron la mayoría de imágenes familiares de esa época, antiguallas ochenteras, la primera réflex con la que di clases de fotografía, la cámara de un sólo uso, una de las primeras cámaras digitales que Canon lanzó al mercado allá por comienzos de los años 2000 (todo un armatoste si la comparamos con lo compactas que son ahora)... En fin, una pequeña colección de unos quince aparatos a la que le tengo cariño.

 

Hay quien opina que la fotografía analógica era más bonita y tenía más mérito que lo que ocurre hoy en día gracias a la digitalización, pero yo no lo creo así, todo lo contrario, pienso que lo que ha sucedido es que el espectro del mundo de la imagen se ha ampliado y que, afortunadamente, se abaratado muchísimo; porque lo que no he contado es que, una vez que conseguí la cámara de fotos que tanto deseaba, luego me tocó suplicar para que me compraran carretes y después para el revelado; en serio, era casi una odisea poder sacar adelante sesiones de fotos para el álbum o para mis murales experimentales, así que no seré yo quien se queje de la era digital.



Bueno, me imagino que todos tenemos nuestras particulares anécdotas en cuanto al mundo de la fotografía se refiere, y esta ha sido una de las mías. Seguro que los que sois de mi edad (38) o más mayores, estáis disfrutando mucho de la modernización. Seáis de la generación que seáis, termino esta entrada deseándoos buenas fotos  ;-)  y dejando por aquí algunos de mis pinitos fotográficos por si os apetece echarles un vistazo. Chao

julio 2017

UN POEMA POR SORPRESA

No sé si a vosotros os pasará, pero yo a veces, rebuscando por casa, encuentro libros que tenía completamente olvidados o libros que no sabía ni que existían. Una tarde del pasado verano me ocurrió esto último: encontré un extraño poemario publicado en 1986 que, para mi sorpresa, contenía los poemas de escolares de entre 6 y 14 años que habían ganado un certamen local sobre el género. Yo no tenía NI IDEA de que eso andaba por casa y, como me pareció tan curioso, me puse a leerlo quedándome alucinada con la claridad mental, la belleza, el ingenio o las reflexiones existenciales que habían dejado los niños y niñas en sus trabajos. 


Cuando estaba a punto de terminar de ojearlo y, por si aún no me hubiera llevado ya  suficientes sorpresas, al llegar al final donde estaban las poesías de los participantes más mayores, me choqué con un nombre que me resultaba muy familiar: ¡EL DE MI VECINA DEL 4º PISO! Resulta que ella, cuando estaba en 7º de EGB, contando con 13 años, ganó el certamen con esta poesía que creo que es realmente brillante para alguien de esa edad, o de cualquier edad, bien mirado; desde luego a mí me hubiese gustado escribirla. Se titula APRENDER, y dice así:

Crees que la vida no vale la pena vivirla,
mas yo te digo que es bella
si todos luchamos por ella.
Acerca tus ojos a la ventana
y contempla la lluvia al caer;
acerca tus oídos a la ventana
y escucha el sonido del agua al chocar;
acerca tu cuerpo a la ventana
y deja que la lluvia empape tu piel,
que llegue hasta tus huesos y al corazón.
Cuando sientas que la vista se aclara,
que el oído se afina
y que tu corazón se ablanda,
habrás aprendido a vivir.

¿No os parece preciosa? Yo creo que es toda una lección de vida  ;-) 

EL ACRÓBATA DE PICASSO

En estos días en los que vuelvo a Picasso una y otra vez "por culpa" de una colección de láminas dedicadas a su vida y obra en las que voy trabajando poquito o a poco, me sorprendo cuando encuentro cuadros suyos de los que no tenía constancia y que me dejan totalmente ENAMORADA. Hay que decir que, conocer a fondo la trayectoria artística de este super artista, es muy difícil
porque existen unas ¡¡20.000!! obras catalogadas.
A veces me imagino admirada a Picasso trabajando desde que se levantaba hasta que se
acostaba (de hecho sus biógrafos cuentan que era así), rompiendo su ritmo frenético de vez en cuando para conceder alguna entrevista, darse un baño en el mar, asistir a alguna corrida de
toros o realizar una sesión de fotos. 


Decía que desde principios de 2016, vuelvo a este artistazo una y otra vez especialmente ojeando los libros que tengo en casa sobre él. En uno de ellos dedicado a Los Picassos de Picasso aparece este cuadro cuya figura protagonista me tiene cautivada por completo.


El cuadro se llama El Acróbata, fue pintado en 1930, tiene unas dimensiones considerables de
1,62 x 1,30 cms, y es una de las numerosas variaciones que el artista hizo, con más o menos acierto, sobre el tema. Aquí os dejo dos ejemplos de ellas:


Creo que El Acróbata que me tiene enamorada es la versión más bonita y talentosa de todas las que realizó. La esencia del personaje me recuerda a las figuras de Matisse, y aunque parece un trabajo muy simple, si sois aficionados a dibujar y a componer, sabréis lo difícil que es llegar a posicionar un personaje que abarque todo el cuadro, que disperse la mirada a lo largo y ancho del espacio disponible y que, además, posea una contorsión tan forzada pero a la vez tan natural y dinámica. En serio, no es nada fácil llegar a una representación como esta, tiene mucho mérito.
No digo que sea una obra genial pero, desde luego, creo que merece la pena echarle un vistazo.


 Por mi parte el vistazo ha sido tan prolongado, tan intenso, TAN MARAVILLADO... que he
acabado haciéndome un par de copias, ya que no puedo tener el cuadro original ni tan siquiera un mísero póster, jajaja... Eso sí, en "mis versiones" le he dado "un toque" variado al fondo porque el color apagado del original no me entusiasma demasiado. Espero que os agraden; a mí me gusta mucho como han quedado.


abril de 2016

TIEMPO DE POESÍA

El escritor argentino J.Luis Mangieri dice sobre la poesía -La poesía es un género revolucionario, un género con problemas. El principal es que el lector se siente identificado con lo que lee a un nivel tan extremo, que piensa que están hablando de él, y le da miedo... Es un género para valientes. Obliga al lector a una entrega completa, a una intimidad con el texto-. Si esto es cierto, quizás yo haya sido una cobarde durante mucho tiempo y por eso no me he puesto realmente a leer poesía hasta ahora. Pero no, no creo que verdaderamente haya sido por ese motivo sino porque siempre sentí cierto DESPRECIO hacia ella, considerándola cursi y poco interesante ya que creía que los poetas sólo hablaban de amor, un asunto que también desprecié por muchos años. Para mi alegría, he descubierto que no, que son capaces de hablar sobre cualquier tema mediante el que he acabado considerando el arte de decir mucho con muy poco.

Una vez salí con un poeta o con un chico que admiraba profundamente el género poético o con alguien que escribía de todo pero especialmente poesía; sea cual sea la definición del susodicho, él siempre me animó a acercarme a ella haciéndome fervientes recomendaciones, regalándome poemarios famosos e incluso escribiendo uno, según él, inspirado en mí, que curiosamente me regaló cuando terminé con la relación, y al que jamás hice ningún caso, y que incluso terminé pasando por mi querida destructora de papel. Como ya he dicho, siempre he estado repleta de fuertes y contundentes prejuicios que en estos días me hace gracia recordar.
El caso es que la poesía ha llegado a mi vida. En realidad, no la estoy descubriendo hoy a los 35 años; la poesía me la descubrió una profesora de literatura cuando yo tenía 16 o 17 y cursaba 2º de BUP. Pero descubrir algo no significa ni implica necesariamente que le haya llegado el tiempo de entrar en tu vida, de "tocarte"... por eso han pasado tantos años sin prestarle a penas atención. 
Cada vez estoy menos interesada en las novelas, por el momento he dejado de leer libros de arte y psicología y, para mi sorpresa, en este tiempo de convalecencia en el que continúo recuperándome de un problema de salud que ya lleva conmigo demasiados meses, va y me da por la poesía... En fin, ¡¿quién me lo iba a decir?! Por ahora me tiene encantada y creo que me está ayudando a descubrir dentro de mí cosas que ni siquiera intuía que tenía. Bienvenida sea  :-)

febrero de 2015

A vueltas con EL ROMANCERO GITANO

El Romancero Gitano es un conjunto de poemas escritos por Federico García Lorca entre
1924-1927. Reconozco que la primera vez que lo leí, hace unos años, no me dijo gran cosa;
creo que lo único que conseguí fue saciar cierta curiosidad por saber cómo era esa famosa obra. 
Según pasa el tiempo, según transcurre mi vida, cada vez estoy más segura de que cada cosa tiene su momento y que hay obras que no pueden llegar a ti ni antes ni después porque, de lo contrario, no serás capaz apreciarlas en toda su magnitud. Con el Romancero Gitano me ha vuelto a ocurrir esto, eso de que la primera vez que me puse a leerlo no me afectó de ningún modo pero, en esta ocasión, la segunda vez tras al menos cinco años pasados, me ha encantado e hipnotizado de esa manera que sólo los símbolos que van directos al inconsciente pueden lograr. Creí que lo de esta afectación era algo mío, una impresión meramente personal pero después de haber buscado bastante información y haber leído tres estudios distintos, pero esencialmente parecidos, sobre esta colección de poemas, he comprobado que esta fascinación más allá del intelecto es algo que experimentan todas las personas que leen este Romancero en el momento preciso, y que esa sensación constante de que la sexualidad, la violencia y la muerte poetizada acechan por todas partes, está muy analizada por los expertos en Lorca.


En una conferencia, Federico dijo sobre su creación: El libro, en conjunto, aunque se llama gitano, es el poema de Andalucía, y lo llamo gitano porque el gitano es lo más elevado, lo más profundo, más aristocrático de mi país, lo más representativo de su modo y el que guarda el ascua, la sangre y el alfabeto de la verdad andaluza y universal. Así pues, el libro es un retablo de la Andalucía, con gitanos, caballos, arcángeles, planetas, con su brisa judía, con su brisa romana, con ríos, con crímenes, con la nota vulgar del contrabandista, y la nota celeste de los niños desnudos de Córdoba que burlan a San Rafael. Un libro donde apenas si está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve. Y ahora lo voy a decir. Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco. Donde no hay ni una chaquetilla corta ni un traje de torero, ni un sombrero plano ni una pandereta, donde las figuras sirven a fondos milenarios y donde no hay más que un solo personaje grande y oscuro como un cielo de estío, un solo personaje que es la Pena que se filtra en el tuétano de los huesos y en la savia de los árboles, y que no tiene nada que ver con la melancolía ni con la nostalgia ni con ninguna aflicción o dolencia de ánimo, que es un sentimiento más celeste que terrestre; pena andaluza que es una lucha de la inteligencia amorosa con el misterio que la rodea y no puede comprender.

 

Siempre digo que la percepción de los autores y el público con respecto a un trabajo suele variar ENORMEMENTE; y en este caso discrepo mucho con Lorca en eso de que es un libro antifolklórico y que la protagonista absoluta es la pena. Quizás esa fuese la intención del poeta, pero creo que consiguió más bien todo lo contrario (cosa que no tiene nada malo). Mi impresión es que
su romancero es un testimonio totalmente poetizado de la Andalucía más
profunda, cruda, bella y curiosa de principios del siglo XX .
El Romancero Gitano está compuesto por 18 poemas. Aunque son varios los que encuentro estupendos, mi favorito es El Romance de la Guardia Civil Española, un texto que
trajo a Lorca problemas con la justicia tras la denuncia que se hizo en su contra por
el supuesto carácter ofensivo que encontraron en él.

Yo creo que el poema, ofensivo, lo que se dice ofensivo... no es, pero hay que reconocer que “el espíritu y las acciones” la Guardia Civil de la época no salen muy bien parados bajo la mirada del escritor. La brutalidad exhibida es evidente y, en alguna que otra escena, no puedo evitar que las imágenes de las que habla me recuerden al Guernica y su drama. En fin, yo lo he transcrito para que cada cual saque sus propias conclusiones si le echa un vistazo accediendo a él a través de la imágen.


Por cierto, si algún día os llega el momento de leer esta magnifica obra lorquiana,
os recomiendo que la degustéis poco a poco y en voz alta, porque es genial notar
la sonoridad y el ritmo de los versos del poeta.

PLATERO Y YO porque sí

-Precioso, precioso, precioso- no puedo decir otra cosa que no sea esta cada vez que menciono el libro Platero y yo; y es que realmente las palabras no alcanzan para expresar lo bonito que es y lo bien que se siente una mientras lo lee... 
Por Platero y yo hay que ir avanzando con lentitud, leyendo cada día unas cuantas escenas para que no se forme un batiburrillo en la mente. También hay que dejarse llevar, permitir que cada breve historia te traslade al lugar, al momento, a la sensación o al recuerdo del que habla el autor.
Platero y yo está formado por 138 escenas de vida (como yo las llamo). Fue escrito entre 1907 y 1916, principalmente en Moguer (Huelva), pueblo natal de Juan Ramón Jiménez, al que se trasladó durante varios años en busca de una vida tranquila que le permitiera recuperase de la profunda depresión que le causó la muerte de su padre, y por la que había tenido que pasar largas temporadas ingresado en diversos sanatorios. 
Degustando poco a poco este conjunto de relatos considerados como prosa poética, creo que es imposible no acabar teniendo la sensación de que estás o has estado en Moguer, lugar en el que transcurren todas las historias, y que Juan Ramón Jiménez, su autor, es un vecino tuyo a algo así. Además creo que también es difícil no sentir cierta punzada de dolor cuando la muerte del entrañable burrito Platero llega de improvisto.
Una vez oí decir que -el libro que lean hoy, no será el mismo dentro de unos años-; la frase apostillaba –para entonces, el libro habrá cambiado porque ustedes habrán cambiado. 
Hace cinco años, cuando leí por primera vez Platero y yo, me gustó mucho, pero en esta nueva ocasión ME HA ENCANTADO.
Muchas veces también he oído decir –No vemos el mundo como es, sino como somos-, y yo estoy de acuerdo con ello. Creo que quien principalmente tiene alegría por dentro o violencia o tristeza o agradecimiento o... LO QUE SEA, puede ver eso mismo con facilidad por todas partes, en todas las cosas, en las personas...
Leyendo Platero y yo, te das cuenta de que Juan Ramón Jiménez tenía poesía por dentro y una alta percepción para captar la belleza existente en la vida común. Digo esto porque, a pesar de que el burrito Platero y él (Juan Ramón) puedan parecer los protagonistas absolutos del libro, es

algo ilusorio. En seguida te das cuenta de que las palabras dirigidas a Platero son sólo una excusa para manifestar lo inspiradores, maravillosos y poéticos que encuentra los detalles más sencillos del lugar en el que vive. De forma sencilla y poética puede escribir sobre cualquier cosa, ya sea la vendimia, un pozo, el canto de un grillo, el árbol de un corral, la alegría de los niños....
Ya digo que este hombre, Juan Ramón, debía de tener poesía, encanto y belleza a raudales por dentro, y de ahí que pudiera apreciar las mismas cosas en cada detalle de la vida cotidiana. 
Me ha alegrado mucho enterarme de que este libro es una de las obras más traducidas y leídas después de la Biblia y el Quijote.
Aunque creo que está "malvendido" como una lectura para público juvenil o directamente infantil, en realidad es apta para todos los públicos.
De verdad que Platero y yo es una MARAVILLA, y creo con sinceridad que todo el mundo debería leerlo aunque fuese solo una vez. Por eso, para dejar constancia de lo estupendo que es, y con la esperanza de que os anime a leer la obra al completo, he transcrito cuatro de mis escenas favoritas por aquí que espero que disfrutéis. Ánimo, decid SÍ a Platero y yo  ;-)

septiembre de 2014

RECORDANDO A NIRVANA

Cuando el pasado mes de abril de 2014, el mundo se puso a recordar la muerte de Kurt Cobain con multitud de especiales, reportajes, revisiones, etc, a mí me pareció increíble darme cuenta de que ya hubiesen pasado 20 años desde que el tipo decidió quitarse la vida. Aún hoy me duele acordarme de las fotos que preferiría no haber visto nunca, esas robadas desde la distancia por algún morboso sensacionalista en las que se veía su cadáver tirado en el suelo de su casa. 
A pesar de la cantidad de años transcurridos y aunque ya sólo muy de vez en cuando pongo sus cds, la intensidad de la música de Nirvana me sigue dando y quitando la vida de un modo significativo.
Nadie que no pertenezca a lo que se llamó La Generación X puede ser capaz de hacerse una idea auténtica de lo que Kurt Cobain y Nirvana significaron para muchos de los que formábamos parte de esa generación y del fenómeno que supuso dentro del mundo de la música este grupo. 
Con diferencia, era del que yo más pósters tenía pegados en las paredes de mi habitación y por el que más fascinación sentía a pesar de no estar de acuerdo con muchas de las cosas que estaban relacionadas con él; pongamos como ejemplos las fotografías de Cobain con una pistola en la mano o lo de consumir drogas como quien toma gominolas. Verdaderamente, aún con esta clase de pormenores, me sentía muy identificada con la esencia de la banda; con su dolor, su rotundidad o con su manera de vivir arañando la vida, como quien dice... Sé que con toda probabilidad, si Nirvana irrumpiesen hoy en día, no me causaría el mismo efecto, ni la mitad del impacto, pero entonces, en plena adolescencia y viviendo las circunstancias tan "especiales" que por aquella época tenían lugar en mi existencia... pues fue otra historia...
Por cuestiones de espacio y de "evolución existencial", llevo casi un mes realizando profundos cambios en el lugar que habito; cualquiera que alguna vez haya llevado a cabo esta acción sabrá que algo así implica revisar tu vida, las cosas que han pasado por ti o que te han acompañado de algún modo. Mirando, removiendo, sacando, hurgando, colocando, tirando, por supuesto me encontré con numerosas cosas relacionadas con Nirvana: fotos, casettes, entrevistas... y un fanzine especial dedicado al grupo editado en 2004 como excusa para anunciar que se ponía a la venta "nuevo" material de la banda; lo cual venía a ser una caja con maquetas, temas inéditos, un dvd... El fanzine estaba escrito por un tal Ricardo Mir para la revista Rock Sound. Como lo leí y me pareció que era un resumen bastante majete sobre Nirvana y su repercusión, he decidido transcribirlo en este blog, tanto en homenaje y recuerdo de mi querido Kurt Cobain, como por si a alguien puede resultarle de alguna utilidad. Así pues, aquí lo dejo abriéndose con unas palabras del batería del grupo Dave Grohl.


Creo que lo que ocurrió a principios de los 90 fue que la gente necesitaba algo real, algo con lo que se pudieran identificar. Nadie se podía identificar con Bruce Springsteen o Whitney Houston o Guns ´n´ Roses o con cualquiera de aquellas bandas de heavy metal de aquel tiempo. Supongo que la gente vio en Nirvana algo con lo que se podía identificar. No es que fuéramos la mejor banda del mundo, ni nada revolucionario; simplemente hacíamos lo que nos gustaba hacer. Escuchábamos a Hüsker Dú, Pixies, Neil Young... la música que hacíamos no era nueva en absoluto pero resulta que para mucha gente sí que lo fue. Creo que lo mejor que llegamos a hacer fue el que millones de personas en todo el mundo se dieran cuenta de que no tienes que ser Yngwee Malsteem o Steve Vai o Eddie Van Halen para tocar la guitarra en un grupo y que no tienes por qué escribir canciones complejas. Puedes escribir canciones simples, oscuras, ruidosas... y esas canciones pueden igualmente llegar a un público. De alguna forma creo que abrimos un camino hacia el “underground”; no es que abriéramos las puertas, no... simplemente hicimos que la atención se enfocase hacía allí y que alguien pudiera encontrar algo real. ¡Queríamos que The Jesus Lizard se convirtiera en la banda más grande del mundo! Que grupos como Boredoms o Breeders llegaran al mainstream y que nada volviera a ser lo mismo. Para nosotros fue una oportunidad de enseñar un tipo de música que nos encantaba. Sonic Youth, Buthole Surfers... hacer ver a la gente que existe más música que la que ven en MTV. Es divertido, por ejemplo, el caso de Green Day. Cuando yo era un adolescente la gente te increpaba si escuchabas ese tipo de música... ahora te increpan si no lo haces. Las cosas definitivamente han cambiado. -Dave Grohl



ÉRASE UNA VEZ UNA BANDA...
A veces es difícil comprender los motivos que configuran la Historia. Nirvana alteró el destino del rock alternativo e independiente elevándolo a las alturas de la música popular desde principios de la década de 1990. Cambió el criterio de las grandes compañías discográficas al demostrar con el éxito planetario e inesperado de Nevermind, que se podía vender discos con aspecto desaliñado, nihilismo y confrontación con el mismo margen de beneficio que el de otros artistas edulcorados como Mariah Carey o Boyz II Men. En poco más de tres meses, el segundo disco de Nirvana, lanzado al mercado por Geffen el 24 de septiembre de 1991, irrumpía en el número uno de Billboard desbancando al Rey del Pop, Michael Jackson, que retornaba a escena con Dangerous, y relegando al vaquero Garth Brooks al segundo puesto de las listas.


Pocos serán los que discutan la categoría de Nevermind, un disco de rock sobresaliente que desprende una intensidad arrolladora. Nevermind aglutina rabia, tensión, crudeza, angustia existencial, rebelión, conciencia de clase... Es pura catarsis. Sin embargo, Nirvana no inventó nada. Kurt Cobain quería sonar, y así se lo pidió al productor del disco: Butch Vig, más lento y más duro que Black Sabbath. 
Seguramente ocurrió esa máxima infalible: estaban en el lugar y el momento adecuados. Con sus textos y su actitud comprometida con las minorías (conciencia siempre mantenida por Krist Novoselic) se distanciaba radicalmente del macho rock de aquellos años encarnado por bandas como Guns & Roses, Bon Jovi o Metallica. Incorporaba el punk rock en toda su dimensión como elemento fundamental de la banda, tanto en términos musicales como de actitud. A su éxito comercial, como jamás ninguna otra banda surgida del circuito alternativo había logrado, contribuyó esencialmente el gancho del sencillo que abre el disco Smells like a teen spirit y el soporte publicitario que le dio la cadena musical MTV.


Porque esa es una de las grandes contradicciones de Nirvana: su relación con la industria. Por una parte, Kurt Cobain, Krist Novoselic y David Grohl renegaban de ella como la peste, erigiéndose como anti-estrellas del rock. Por otra, usaron todos los medios a su alcance, sobre todo MTV (para la que llegaron a grabar su aclamado Unplugged a finales de 1993, después de que las discretas ventas de In Utero aconsejaran un golpe de mano) para aumentar las ventas. Incluso durante el lanzamiento de In Utero, Cobain hizo concesiones ante la cadena de grandes almacenes Wal-Mart, que se oponía a vender el disco si no se retocaba la contraportada y se cambiaba el título inicial Rape me America/ Víolame América.


El poderoso y excitante directo de Nirvana ayudó a aumentar la leyenda por todo el mundo. Destrucción de instrumentos, caos, desafío a la autoridad, y aquello por lo que se ganaron más respeto: su inalterable fidelidad a los fans; su proximidad a todos ellos, aun cuando la fama les perseguía sin tregua. Esto fue determinante para alzarse como la voz de la Generación X y el grunge. Un género que nació en Seattle y que completaban otras bandas como Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains principalmente. El grunge despertó la figura del antihéroe como modelo, exaltado en otra época por el punk, y mejor que nadie, Cobain representaba esa figura. El ser enfermizo que consume heroína para combatir el dolor; el artista ambulante y multidisciplinar que además pinta y escribe; el hijo desarraigado que sufre manía depresiva; el freak que ha creado en su casa un pequeño zoo de ratas, conejos y engendros de anatomía.


El suicidio de Kurt Cobain en abril de 1994, en pleno apogeo de la banda, contribuyó a ensalzar el mito. Sin embargo, pese a la mitificación provocada por los medios de comunicación, la influencia real de Nirvana no es mera ficción ni un fenómeno pasajero; es un hecho auténtico y tangible. Pocas son las bandas contemporáneas de rock con sus géneros y subgéneros que no citen a Nirvana como una de sus influencias. Más concretamente podemos señalar a grupos como Stone Temple Pilots, Nicleback o Puddle of Mudd.
Nirvana con su éxito abrió el camino para la fama a muchas otras bandas también procedentes de Seattle y para sonidos marginados de corte punk o nu-metal. Tras su disolución y después de años de disputas entre la viuda de Cobain: Courtney Love, y los otros dos miembros de Nirvana por los derechos de las canciones en directo y el abundante material inédito legado por el cantante y compositor de la banda, se dieron las condiciones para poner a disposición del público un gran universo creativo; empezando por un grandes éxitos y una caja de rarezas que ha contribuido a que la leyenda de la banda que cambió la historia del rock alternativo e independiente no desaparezca.