PASEOS GUERRILLA ART # 2 - Guarreando el entorno

Como os contaba en Paseos Guerrilla Art , una de las cosas más curiosas que suceden mientras caminas pegando "obritas de guerrilla" en el mobiliario urbano, es que empiezas a fijarte con más atención en el entorno y a descubrir cosas que probablemente llevan mucho tiempo ahí
pero en las que no has reparado antes porque, como todo el mundo, vas por la calle sin prestarle atención a nada, a no ser que sea llamativo de verdad. Observando la urbe a conciencia te das cuenta de la cantidad de gente que hay haciendo también Guerrilla Art, probablemente sin saberlo.  Encuentras cosas variopintas que van desde los famosos graffitis a rotulador que, en mi opinión, sólo sirven para ensuciar, hasta pegatinas bastante vistosas con seudónimos o símbolos crípticos, pasando por escudos de equipos de fútbol, pequeñas reflexiones sobre el amor o fotos nostálgicas convertidas en pegatinas que despego y que estoy incluyendo como algo anecdótico en mi diario personal.



 


Mientras paseo y adhiero mis obritas Guerrilla Art a las fachadas y al mobiliario urbano, algo que también me sorprende mucho es la cantidad de suciedad generada en nombre de “la expresión artística urbana”. Es realmente asqueroso ver cómo el entorno es una y otra vez alterado guarra y cutremente por personas ególatras que buscan reconocimiento de forma contradictoria y poco efectiva. Y esto es algo sobre lo que me gustaría hacer una reflexión.



Todas las fotos que ilustran esta publicación las he tomado por mi barrio y los colindantes (3 en concreto). Cuando camino por ellos voy observando que fachadas, paradas de autobús, farolas, cubos de basura, papeleras, persianas de comercios, puertas de metal, señales de tráfico... han sido masacradas con ¿¿graffitis?? que no entiende nadie excepto el que los hace y, supongo,
sus cuatro amigos.
¿¿Se supone que quien hace esto busca reconocimiento o darle un toque artístico a la urbe?? ¿¿Quizás necesita cierta dosis de adrenalina cometiendo algo prohibido??
¿¿Le ensalza dentro de su grupo de conocidos??
Creo de verdad que hay una enorme distinción entre hacer esto:




y hacer esto otro:



 


¿Entienden esos ególatras la diferencia entre hacer arte urbano o graffitis artísticos
y hacer el imbécil poniendo su seudónimo por todas partes de forma ininteligible??
Quizás para ellos eso es "arte abstracto urbano", aunque según he leído,
lo que buscan es notoriedad y reconocimiento.




En el caso de las pegatinas con firmas o apodos, me llama mucho la atención que las coloquen en lugares tan altos que me hacen imaginar que, o se suben a los hombros de alguien para poder ponerlas ahí, o trepan por las farolas, señales, puertas...
Yo mido 1`72 cms, y ni estirando el brazo y poniéndome de puntillas, las alcanzo.




Se supone que lo hacen para que nadie las quite pero ¿¿cómo quitarlas si no se aprecian de lo camufladas que quedan y lo arriba que están??  Porque ¿¿quién va a mirar ahí mientras anda con normalidad?? A no ser que te encuentres como yo, examinando a conciencia el entorno o seas un friki, ESO NO SE VE NI DE COÑA. Es decir, ¿¿dónde queda entonces la voluntad de autopromoción que se supone que han de llevar a cabo esas acciones si nadie las mira?? No tiene sentido. ¿¿Son para que las entiendan unos “elegidos” o para lucirse delante de los amigos?? Además en la gran mayoría de los casos acaban así: degradadas por la lluvia, la luz del sol y el polvo sin haber sido percatadas por nadie.



Estas pegatinas no son bonitas ni chulas, no reflexionan sobre nada, no son inspiradoras, ni llamativas, no mejoran el paisaje, no se entienden, no muestran nada que merezca la pena mirar... Entonces, ¿¿cuál es su aportación?? Porque más allá de una mota guarra y cutre dentro del paisaje urbano de por sí monótono, contaminado e insulso, no son nada y nadie quiere tener eso en su fachada o persiana de cierre o en el entorno en general.



De verdad que creo que nada más lejos de hacerle un favor al arte urbano o a las expresiones artísticas graffiti, estas mierdas logran todo lo contrario: desvirtuarlas, desprestigiarlas y
conseguir que el público en general entienda el arte urbano como algo vandálico y negativo, y una forma de "no arte" o expresión artística mal entendida.
En serio y para terminar os pido que, si vais a hacer algo en nombre del arte de calle,
QUE SEA ALGO DIGNO, por favor; algo que hasta os llevarías a casa si pudierais o que penséis que es tan ingenioso, bonito, combativo, inspirador... que os hubiera encantado que se os ocurriera a vosotr@s; porque ya hay bastante mierda en las calles con la ponen los perros.
***
En la tercera parte de esta serie titulada Paseos Guerrilla Art, os propongo una revisión de vuestro entorno cotidiano para encontrar en él cosas curiosas y hasta de lo más artísticas. Se llama
La Trastienda

PASEOS GUERRILLA ART # 3 - La trastienda

Durante mis paseos Guerrilla Art, además de toparme con mucho egolatrismo cutre, también encuentro cosas muy graciosas, curiosas y algunas hasta bastante artísticas. Vagando por mi barrio y los alrededores, he ido cruzándome con mensajes de andar por casa, graffitis de gran calibre, multitud de pegatinas que anuncian servicios de cerrajería, fontanería, electricidad... y con el espíritu cabreado de una niña (jajajaja) entre otras muchas cosas.




Pero sobre todo, y como ya os comentaba en la publicación anterior, he podido comprobar cómo gente que se mueve en grupo va escribiendo a toda velocidad su seudónimo en cualquier cosa que pilla, y cómo algunos de ellos van transformando su firma hasta que llega un punto en el que no se entiende nada.


De vez en cuando, también te cruzas con algún graffiti vistoso, como por ejemplo éste que os muestro a continuación, realizado mediante ceras blandas de diferentes colores con el que su autor, además de dejar su huella personal, se nota que también pretendía dejar constancia de su capacidad artística; es de la misma persona que va poniendo esta firma en cutre por todas partes.
Por cierto, es una pena que no haya salido con mejor luz, porque era realmente bonito.


Como ya os he contado en Guarreando el entorno, he pasado varias semanas fotografiando mi barrio y los vecinos mientras hacía y buscaba Guerrilla Art; y me ha sucedido que a veces que me he concentrado tanto en la labor, que sin darme cuenta he acabado en lugares muy escondidos por los que rarísima vez pasa alguien, pero en los que he hallado trabajitos artísticos totalmente inesperados.
A unos cuantos metros de mi casa hay situado un pequeño centro comercial en cuya trastienda me topé con lo siguiente. Este graffiti era tan grande que ni alejándome conseguí abarcarlo en el visor de la cámara. También era obra de una de las personas que se mueven en grupo ensuciándolo todo, pero en esta ocasión, se había parado de verdad y había realizado esta obra.



Lo primero que pensé al verlo fue que era una pena que el idiota de turno lo hubiera estropeado pisándolo con su garabato de mierda. Lo segundo que se me pasó por la cabeza fue que, aunque estéticamente no me entusiasmaba, me impresionaba que alguien hubiera estado en ese sitio tan oscuro y remoto pintando, porque un trabajo como éste ni se hace en media hora ni sale por dos duros. Yo también hago mis pinitos pintando y sé lo que cuesta; digamos que de forma natural, valoré el esfuerzo de quien lo había hecho.
Pero para mi propio asombro ese graffiti enorme y la trastienda donde había sido emplazado, me deparaban un par de sorpresas más. Después de las primeras impresiones que me causó el hallazgo, comencé a fijarme en los detalles y en las alteraciones que la obra había sufrido, y acabé percatándome de la siguiente ocurrencia camuflada entre la pintura, que me hizo reír a carcajadas por lo boba que era. 

MUERTE A TODOS
GOBERNARÉ EL MUNDO PARA SIEMPRE.
ODIO, CELOS, FAMA, POBREZA, MAL
Y MORIRÉIS Y OS QUEMAREMOS
FIRMADO: ESPÍRITU DE LA NIÑA DE LA HOSTIA

Como os comentaba, en la trastienda también tuve la suerte de encontrarme con esto otro:


Sé que una mirada poco o nada entrenada en el arte de la segunda mitad del siglo XX, ve una puerta como esa y piensa -¡Vaya macarrada!-, pero si sabes algo de un tal Jean-Michel Basquiat y conoces un poco su carrera artística, cuando ves una puerta con semejante pinta, automáticamente exclamas con entusiasmo -¡¡Joder, Basquiat!!- (salvando las distancias, claro está ;-) y te ríes acordándote de algunos de sus cuadros o de la mismísima entrada a su casa.



En serio, fue genial encontrar esto, ha sido de lo mejor de mis paseos Guerrilla Art. Me hubiera gustado felicitar a los "artistas" y haberles recomendado que hicieran más de eso y menos de lo otro (guarrear).
Éstos son algunos de los detalles que podían contemplarse en su obrita grafitera:






Para terminar, me gustaría finalizar esta serie, que espero que os haya entretenido un poco y
haya conseguido que reflexionéis algo, invitandóos a mirar menos el teléfono móvil cuando estéis en la calle y más al entorno: paradas de autobús, farolas, fachadas, papeleras… porque os aseguro que además de relacionaros con vuestros lugares cotidianos de una forma nueva, vais a encontrar cosas que nunca hubierais esperado que estuvieran ahí y que seguro que os van a sorprender. Conmigo ya veis que lo han hecho ;-)

Un saludo salvaje para tod@s y felices paseos Guerrilla Art ;-)
mayo 2019

POR QUÉ SE SUICIDÓ KURT COBAIN

El pasado 5 de abril de 2019 se cumplió el 25º aniversario de la muerte por suicidio de mi querido Kurt Cobain. Explicarle a alguien que no vivió su juventud durante los años `90 lo que supuso este tipo y su grupo Nirvana, tanto a nivel musical como social, es muy difícil, más si cabe dar sentido a que el cantante se suicidase justo cuando había alcanzado la cima del éxito.
Dicen que la presión de ese éxito y la fama le hundieron, pero la verdad es que yo creo que cuando tienes la cabeza echa polvo desde que eras pequeño, cualquier cosa es capaz de llevarte hasta el límite porque todo tiene más poder sobre ti que tú mismo. Si además llevas destrozándote el cerebro con drogas desde los 19 a los 27 años, resulta prácticamente imposible no acabar como lo hizo este ídolo del Rock y de la Generación X.
Lo que voy a transcribir a continuación es un resumen de la primera parte de la vida de Kurt Cobain que se publicó en 1996 en una revista para adolescentes que yo compraba por aquellos entonces y que hace años que ya no existe. Pienso que cualquiera que tenga en cuenta estos datos de la biografía del artista, comprenderá por qué llegado a un punto de depresión total decidió acabar con su corta e intensa existencia. ¿Estaba el líder de Nirvana marcado por sus orígenes y sin quererlo perdió su felicidad cuando todavía era un niño? No lo sé, pero si leéis las tres partes que he preparado en su homenaje, creo que os daréis cuenta de que el suicidio de este chico era la crónica de una muerte anunciada. Empecemos pues a relatarla.

Corría el año 1967 cuando un bebé llamado Kurt Donald Cobain nació un 20 de febrero en la pequeña y remota ciudad de Aberdeen (Seattle), en el estado de Washington USA. Fue el primer hijo de Donald, mecánico de profesión, y Wendy, ama de casa y más tarde secretaria. Tres años después la llegada al mundo de Kim, su hermana, completaría la familia.
Aunque su vida se asocia con desgracias de todo tipo, los primeros años de vida de Kurt fueron felices. Él era el centro de atención; un niño que emanaba alegría y que empezaba a hacer sus pinitos como cantante. Además ya demostraba sus habilidades para el dibujo y el teatro. Pero al cumplir ocho años un gran cambio ocurrió en su vida. A su corta edad se vio azotado por un terremoto emocional cuando su madre le pidió el divorcio a su padre, quien en un principio se resistió, pero acabó cediendo.
En 1992 la madre de Kurt Cobain concedió una entrevista en la que reconoció que el divorcio afectó a Kurt totalmente –Cambió por completo- contaba. -Creo que estaba avergonzado. Se volvió muy retraído y se lo guardaba todo. Se volvió realmente tímido. Aquello le destrozó.
Tras conseguir el divorcio, Cobain vivió durante un año con su madre para irse luego con su padre. Años más tarde se convertiría en un vagabundo.
Aberdeen, el lugar donde había nacido, era una ciudad maderera de naves industriales abandonadas, calles inquietamente silenciosas, niebla descendiendo por las colinas y la tasa de suicidios más elevada de Estados Unidos. Además sufría altas cifras de desempleo, alcoholismo, drogadicción y violencia doméstica.
En medio de ese desagradable ambiente, Kurt creció como un chico enfermizo: era hiper activo y además le diagnosticaron una bronquitis crónica y una ligera desviación de columna, así pues, entre unas cosas y otras, puede decirse que no era el personaje más popular y admirado de su clase. Para acabar de redondear su historia, a los doce años, tuvo que afrontar el suicidio de su tío abuelo Burle, que se disparó en el abdomen. Y cinco años más tarde, el del hermano de éste, Kenneth, también puso fin a su vida volándose la cabeza de un tiro.
Mientras tanto, el padre de Kurt se volvía a casar y tenía una hija y un hijo, y la relación con su primogénito empeoraba día a día hasta el punto de que expulsaron a Kurt de casa y éste vivió toda su adolescencia de casa en casa de tíos, abuelos y de vuelta a casa de su padre hasta 1984 porque en ningún sitio parecía encontrarse bien. Finalmente, consiguió que su madre, que también se había vuelto a casar y había tenido dos hijos, le hiciera un hueco en su casa. Pero aquí tampoco duró demasiado porque la vida en ese lugar era una verdadera paranoia.
Un día que su madre Wendy, discutió con su nuevo marido, llegó a apuntarle con una pistola. Curiosamente este lamentable hecho puede considerarse el germen de la carrera musical de Kurt Cobain dado que su madre, después de protagonizar la dramática escena, cogió todas las armas que tenía en casa y las arrojó al río Wishkah. Al día siguiente, Kurt pagó a dos chicos para que se lanzaran al río y recogieran las armas. Una vez las tuvo, las vendió y con el dinero que sacó se compró su primer amplificador.

Durante un año y medio vivió en medio del infierno en el que se había convertido su casa materna y luego salió de allí pasando cuando podía las noches en casa de amigos, durmiendo en automóviles o incluso en el hueco de un puente de Aberdeen. Lo que a Cobain le quedó de todos esos días fue un recuerdo muy amargo. Relató –Mi vida fue un asco hasta los 17 años. Me pasaba el 90 por ciento del tiempo sentado en mi habitación. Después de la escuela me iba a casa, tocaba la guitarra y escuchaba música. A los nueve años creía que nunca superaría los 21 porque me sentía completamente alienado. Probablemente era yo mismo quien se alienaba. Siempre intentaba encontrar a alguien a quien le gustara el arte o la música, pero todos preferían el deporte.
Y es que verdaderamente la música se convirtió en su mejor compañía y en el centro de su vida. A los diez años descubrió a los Beatles y a los Monkees. Hasta los 15 bebió de la música de Black Sabbath, Aerosmith, Kiss y Led Zeppelin hasta que quedaron relegados cuando el punk-rock apareció. –A partir del `85 sólo escuchaba punk-rock, abandoné a los Beatles y a los duros. Y en mi nueva piel de punk-rockero, me avergonzaba de que me hubieran gustado- explicaba años más tarde Kurt.
Habló con su amigo Krist Novoselic de su idea de formar una banda y a éste le pareció genial porque su afición por la música también era brutal. Tenía un bajo y le gustaba tocarlo dándole la mayor fuerza posible.
A partir de ese momento, Nirvana comenzó a nacer, pero antes adoptaría muchos nombres: Fecal Matter, Skid Row; y muchos chicos con ganas de hacer ruido pasarían por sus filas mientras Cobain seguía sintiendo una gran insatisfacción existencial con su consiguiente pesadumbre.
(En la segunda parte de este especial 25º aniversario de su muerte titulada Las amistades peligrosas de Kurt Cobain , os narro algunos hechos más que contribuyeron al suicidio del líder de Nirvana).

LAS AMISTADES PELIGROSAS DE KURT COBAIN - Caos, drogas y Courtney Love

Aunque Courtney Love, líder del grupo Hole, fue el gran amor de Kurt Cobain, no fue su primera pareja estable. En 1987, con 20 años, Kurt decidió marcharse de su Aberdeen natal y alquiló un apartamento en Olimpia junto a su primera novia conocida Tracy Marander. A partir de ahí, con un mundo interior caótico y con tendencia a tener una sensación de soledad permanente, a Cobain le costaba mantener relaciones duraderas y por su vida pasó una chica significativa más llamada Tobi Vail, que pintaba y tocaba en un grupo llamado Bikini Kill. Esta inestabilidad emocional empezó a poner nerviosos a los otros componentes de Nirvana ya que el grupo había empezado a tener mucho trabajo y Dave Grohl y Khris Novoselic veían por Kurt había empezado a jugar con las drogas peligrosamente.
Pasan varios años hasta que en el verano de 1991, Kurt Cobain y Courtney Love, que entonces contaban con 24 y 21 años respectivamente, se encuentran por primera vez en un festival musical europeo. Los dos coincidieron detrás del escenario mientras Iggy Pop arrollaba con su banda en el escenario principal.

Simpatizaron, se dieron cuenta de que tenían un montón de cosas en común y Kurt también se percató de que ella estaba unida a Billy Corgan, del grupo Smashing Pumpkins. Aunque, por lo visto, eso no se convirtió en un problema grave. Un año después ya estaban sentimentalmente unidos y el líder de Nirvana hablaba así del asunto –Conocer a Courtney me ha cambiado totalmente. Ya no soy tan neurótico e inestable como antes. Hace un tiempo siempre pensaba que estaba solo, aunque tenía un montón de amigos y una banda con la que disfrutaba mucho. Pero ahora he encontrado a alguien de quien estoy muy cerca, que se interesa por lo que hago y, realmente, no tengo más aspiraciones- declaraba en el año ´92. Y es que, además de coincidir en sus gustos musicales, también tenían en común etapas fundamentales de su infancia.
Cuando Courtney tenía cinco años sus padres se separaron. Y ella conocía perfectamente lo que era ir de un lado para otro y empezar a deambular por el mundo. Vivió en Nueva Zelanda, en Oregón e incluso en Liverpool, hasta que regresó de nuevo a Estados Unidos y conoció a Kurt.
A finales de 1991, el álbum de Nirvana Nevermind se estaba convirtiendo en un éxito apoteósico y Kurt empezó a perder el control de todo lo que giraba a su alrededor. Le atormentaba el hecho de ser una estrella y odiaba convertirse en todo lo que él siempre había odiado. No le gustaba nada cómo funcionaba la industria discográfica. Empezaba a estar harto.
Para acabar de mejorar su situación personal, en enero de 1992 se enteró de que Courtney estaba embarazada, cosa que a Cobain le sentó fatal en un principio y que le hizo proponer un aborto ya que le daba miedo que el bebé sufriera algún daño a causa del montón de drogas que habían estado consumiendo los dos. Pero Courtney Love quería tenerlo y decidió seguir adelante dejando de tomar por completo cualquier tipo de droga. Con el embarazo siguiendo su curso, la pareja se casó el 24 de febrero de 1992 en Waikiki (Hawai), durante una gira de Nirvana. Fue una ceremonia privada y muy discreta a la que no asistieron ni sus amigos más íntimos. Courney llevaba un vestido antiguo que había pertenecido a la actriz Frances Farmer, conocida por su vida combativa y trágica contra la industria de Hollywood durante los años treinta, a la que ella admiraba. Y Kurt iba tan sólo en pijama. Cobain explicaba muy emocionado en 1993 –Empecé a cambiar mi actitud negativa sobre el mundo cuando me casé. Nunca había esperado encontrar una compañera, una alma gemela-. Pero ese sentimiento de felicidad no le iba a durar demasiado tiempo porque su amistad con las drogas lo estaba empezando a destruir.

Kurt Cobain empezó a tomar drogas muy joven, con 19 años, quizás para calmar sus fuertes dolores de estómago para los cuales ningún médico encontraba solución o quizás para escapar de ese mundo que se le caía encima. Son muchos los que acusaron a Courtney Love de que el cantante de Nirvana descubriera las drogas, pero lo cierto es que las probó por primera vez unos años antes de conocerla. Cuando se hizo pública su unión sentimental, se extendió por todas partes la fama de desmadre total de la vida privada de la pareja, y en abril de 1992, Kurt intentó desmentir estos rumores con declaraciones como esta –Ya no bebo porque destruye mi estómago. Mi cuerpo no me permitiría tomar drogas, porque soy demasiado débil. Todas las drogas son una pérdida de tiempo. Destruyen tu memoria y tu amor propio y todo lo que tenga que ver con tu autoestima. Pero tampoco voy a predicar en su contra. Es cada persona quien debe elegir, aunque según mi experiencia lo considero una pérdida de tiempo-. Las palabras de Kurt se podrían haber utilizado para hacer el mejor anuncio contra las drogas, pero él mismo, con sus actos, se encargó de que fuese imposible. Lo que pensaba no se adecuaba a lo que hacía.

Así, el día 4 de agosto, Cobain ingresó en el hospital Cedars-Sinal, de Los Ángeles, para incorporarse a un programa de desintoxicación y salió a tiempo para el nacimiento de su hija, el 18 de agosto de 1992. A la niña la llamaron Frances Bean Cobain, en honor a la actriz Francis Farmer. Pero a causa de un reportaje publicado en la revista americana Vanity Fair, donde se acusaba a Courtney Love de haber tomado drogas durante su embarazo, les quitaron la custodia de la niña. Su felicidad se vino abajo y durante unos meses tuvieron que demostrar que eran capaces de ser buenos padres. Al final recuperaron la custodia de Frances, pero Kurt ya había entrado en el pozo cada vez más profundo de la heroína.
(En la tercera y última parte
de este especial 25º aniversario de la muerte de Kurt Cobain llamada Crónica de una muerte anunciada, os relato cómo se precipitaron los acontecimientos que terminaron conduciendo al ícono de la Generación X al suicidio).

KURT COBAIN - Crónica de una muerte anunciada

Se cuenta que lo primero que pensó Courtney Love cuando se enteró de la muerte de su marido fue que era un cobarde, pues según sus propias palabras –el suicidio no es la mejor manera de afrontar los problemas-. También se dijo que Courtney fue la menos sorprendida por la muerte de Kurt, ya que los actos de su marido habían empezado a ser sospechosos desde hacía tiempo.




En junio de 1993, Courtney, después de una pelea con Kurt, llamó a la policía y le confiscaron tres armas y le metieron en la cárcel durante tres horas. Por entonces Cobain se estaba aficionando a coleccionar armas de fuego en su casa, y su mujer temía que algún día se le pasase por la cabeza quitarse la vida. Llevaba casi dos años sin subir a un escenario americano y en octubre del `93, cuando parecía que había superado su depresión, Nirvana inició su gira por Estados Unidos y por Europa. Pero los acontecimientos lamentables empezaron a precipitarse,
la adicción a la heroína de Kurt Cobain era cada vez más fuerte y el cantante escribía sobre
ello en su diario estando en Madrid con el grupo.
-Recuerdo a alguien decir que con una sola vez que pruebes la heroína vas a estar enganchado. Por supuesto yo me reí, me burlé de esa idea, pero ahora creo que esa idea es cierta.


El 6 de marzo de 1994, durante su estancia en Roma, Kurt se quedó en coma durante 20 horas después de ingerir una sobredosis de Rohypnol mezclada con champán. Cuando despertó,
se quejó de que la comida del hospital era una porquería.
El día 18 de ese mismo mes de marzo, a Courtney Love le entró un ataque de pánico cuando
se dio cuenta de que su marido se había encerrado en una habitación con una pistola,
y al temerse lo peor, llamó a la policía que le confiscó el arma.
Jornadas después, en un momento de lucidez, el día 31, Cobain entró en un centro de desintoxicación, pero al día siguiente se escapó de allí saltando la tapia. Al enterarse, Courtney Love contrató a unos detectives privados para que le siguieran el rastro y la madre de Kurt,
llamó a la policía el día 4 de abril para denunciar la desaparición de su hijo.


Pero a esas alturas, los acontecimientos ya eran irreparables por completo dado que en la jornada del 8 de abril la policía informó de que habían encontrado el cuerpo de Cobain sin vida porque el día 5 se había pegado un tiro en la cabeza en una habitación de su casa en Lake Washington Boulevard a la edad de 27 años. Allí, cerca de su cadáver, también hallaron la famosa y tristísima carta de explicación y despedida que el pobre Kurt dejó escrita para un amigo imaginario de la infancia (Boddah), para su familia y, si cabe, para el mundo entero. Dice así:
Para Boddah
Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. 
Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock'n'roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury , a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho, no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no sería justo ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño.
En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a todo la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente.Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo. Llena de amor y alegría , confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general...Sólo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión, y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.
Paz, amor y comprensión.
Kurt Cobain 
Frances y Courtney , estaré en vuestro altar.
Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Os quiero. ¡Os quiero!



Si te apetece leer la primera y la segunda parte de este especial
25º aniversario de la muerte de Kurt Cobain,
puedes hacerlo a través de los siguientes enlaces:
Por qué se suicidó Kurt Cobain
Las amistades peligrosas de Kurt Cobain