¡Atención! SILENCIO EN LA COSTA

Por amor al arte se hacen muchas cosas: se visitan museos, se pintan cuadros que quizás 
nadie compre jamás, se toman clases, se montan exposiciones para dar a conocer a 
artistas sin nombre, se estudia Bellas Artes, se escriben blogs como este o se editan 
fanzines como del que vamos a hablar a continuación.
Siempre digo que Internet es un hervidero de memeces pero también un sitio en donde pueden encontrarse muchísimas cosas estupendas que nos pueden enriquecer; además, otra de las virtudes que le encuentro, es que tiene la capacidad de dar sorpresas de la forma más inesperada y natural. En esta ocasión me gustaría hablaros de una de esas gratas sorpresas: Silencio en la Costa
Según anuncia su creadora, Silencio en la Costa es una revista de experiencias visuales, ilusiones ópticas y apariencias textuales sin estereotipos que nace con una noble intención: mostrar la belleza que nos rodea, a veces tan olvidada, desechada o apagada.


Hace unos meses, al abrir mi cuenta en Facebook, encontré un mensaje en el que una desconocida me solicitaba permiso para utilizar uno de los artículos que se encuentran en este blog (Man Ray y el desamor) e incluirlo en la edición de una revista artística que estaba a punto de publicarse al otro lado del Atlántico, en Argentina. Esta sorpresa llegó por partida doble, ya que no sólo me impresionó que en los tiempos que corren alguien pidiera permiso para “coger” el artículo sino que además esta persona y sus colaboradores de Arte Galaxia se tomaban la molestia de crear obras, editar y publicar una revista EN PAPEL en una época en la que todo parece más fácil y barato si se hace de forma digital a base de clicks, y luego se cuelga en Internet. 


Yo admiro mucho a la gente que piensa en hacer, habla de hacer y SE PONE A HACER; por eso no sólo me sentí interesada en la publicación por cuestiones relacionadas con lo artístico sino
también por este hecho: estas ganas de hacer tangibles las ideas. Así que rápido me puse en contacto con su ideadora Muriel Frega para saber un poco más sobre el asunto y poder
transmitiros más información en este blog dedicado a las manifestaciones artísticas. 
Silencio en la Costa es una realidad llevada a cabo por pequeños y grandes a los que les gusta y practican la creación en todas sus formas: cómic, fotografía, música, poesía, dibujo, narrativa... y que capitaneados por Muriel, dan vida a esta idea tan cultural y artística.


Muriel Frega es ilustradora independiente y profesora. Hace tiempo estudió Bellas Artes y se licenció como profesora de grabado y dibujo pero no se dedicó a dar clases hasta hace tres años, cuando se mudó a Pinamar, un lugar costero ubicado en la provincia de Buenos Aires en donde reside el cuartel general de Arte Galaxia y Silencio en la Costa. Muriel nos habla de los inicios de ambas cosas de esta manera - Cuando llegué a Pinamar, conocí a Alejandra Cornide, y desde El Tallercito, donde se daban clases de arte para los más pequeños, surgió la idea de incorporarme para dar taller a los más grandes. En un momento, no sabemos bien cómo, El Tallercito se transformó en Arte Galaxia: un intento de agruparnos con otros artistas y generar actividades culturales desde talleres. Siempre tuve ganas de hacer una revista, pero por una razón u otra, nunca se pudo concretar. A mediados del 2012 me fui quedando sin trabajo freelance. Esto sucedió porque los presupuestos que se manejaban eran bastante bajos y muchas veces con contratos abusivos. Los ilustradores no tenemos un sindicato y nos cuesta mucho establecer condiciones laborales dignas. Así es que tuve un tiempo extra para reflexionar e intentar cosas por otro lado: la autoedición. De eso surgió Modus Operandi, un libro de artista con edición artesanal limitada (30 ejemplares) que me demostró que es posible hacer las cosas sin transitar el mainstream editorial. Compartí la experiencia con mis alumnos y armamos un catálogo en pdf de la muestra de fin de año. Quedamos muy contentos con el resultado, y de ahí a la revista, hay solo un par de pasos… Con el beneficio de las redes sociales bien usadas nos contactamos con gente que pudiese aportar experiencia, hicimos una lista de lo que queríamos mostrar… y largamos, así nomás. Lo importante es que la revista en sí es una forma de comunicarse en el hacer. Priorizando el contenido sobre la forma. 


Creo que a lo largo de este blog se ha demostrado muchas veces que la creatividad y las manifestaciones artísticas tienen numerosas utilidades y que entre ellas están las de dinamizar, educar y dar otras visiones sobre la vida y las cosas en lugares donde antes no existían. 
En una ocasión, por casualidad, leí una frase que, además de bonita, me pareció cierta; dice así: Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, consiguen algo GRANDE; de ahí el doble mérito de Silencio en la Costa, que no sólo testimonia la actividad artística de los componentes de Arte Galaxia y de otros colaboradores locales y foráneos que han surgido, sino que además dinamiza el entorno por donde ha sido movida. Muriel Frega cuenta sobre ello: Parece que la chica de la tapa en este primer número resultó simpática para la gente. Atrayente. Hasta el día de hoy no hubo persona que la guardase sin darle una miradita rápida en el interior. La publicación en papel recorrió pocos kilómetros: Pinamar, Villa Gesell, Madariaga y Mar del Plata, te hablo de no más de 200 kms entre los puntos más distantes. Por estos lados no hay demasiadas publicaciones culturales, así que fue recibida, por parte de la gente en general, con mucho entusiasmo. El primer número llega a 350 ejemplares impresos. Un cuarto de la tirada se dona a las escuelas y establecimientos educativos de los alrededores, para que quede en bibliotecas o como material de consulta permanente. Ahora estoy buscando auspiciantes/patrocinadores para ver si con el segundo número agregamos 4 páginas más y podemos hacer una tirada de 450 ejemplares. Queremos que sea artesanal, no industrial. Nosotros lo imprimimos, nosotros lo doblamos, abrochamos/grapamos y refilamos. Lo bueno de hacerlo así es que podemos seguir imprimiendo por demanda cualquier número en cualquier momento.


Encuentro curioso y admirable que con la actualidad simplificada y digitalizada en la que tener que hacer esfuerzos desanima a la mayoría, contando con un escaso presupuesto y por amor al arte (como quien dice), alguien se decida a pasar a la acción y a mover el cielo y la tierra para materializar una revista cultural buscando patrocinadores, seleccionando y editando contenido, imprimiendo, haciendo presentaciones en lugares públicos... La respuesta de Muriel al preguntarle ¿Qué te lleva a meterte en semejante kilombo? es clara: Rebeldía. Pura y simple rebeldía. Parece (bueno, un poco lo es) más complicado el tema de hacerlo en papel, pero… pasarse horas generando “memes” para mantener las estadísticas en las redes sociales, o alimentar un blog e interactuar para darlo a conocer, ¿no es también una tarea quijotesca? Se invierte mucho tiempo en mantener un nivel de audiencia digital, y hay que hacerse ver entre miles y miles de cosas que suceden al mismo tiempo. Con la revista busco algo que trascienda lo instantáneo, y que me conecte con este nuevo lugar en forma activa.


Una de las cosas más amenas e interesantes de Silencio en la Costa es que podemos encontrar material para todos los gustos: algo de música, fotografía, poesía, cómic, curiosidades del arte... La publicación es variada aunque, según cuenta su creadora: El eje temático en todos los números es el silencio. Y resulta que el silencio tiene muchísimas interpretaciones, usos, formas… La revista es producto de la experimentación de un taller donde conviven armónicamente los dibujos de nenes de 10 años con los textos de escritores premiados internacionalmente, obras de arte correo y personajes de historieta. En cierta forma, intenta testimoniar un poco toda esta movida de intercambio.


Me imagino que para los colaboradores de la revista es todo un aliciente ver sus trabajos en ella, pero ¿qué pasa con las personas que están al margen de esto, esas que pueden encontrarse el fanzine en cualquier lugar por casualidad o echarle un vistazo a través de la red? ¿Les sacará una sonrisa, les inspirará, les resultará entretenida o despertará algo nuevo? Si os apetece responderos a estas preguntas, os invito a dejaros llevar por sus páginas descargando gratuitamente el pdf aquí. Sobre él Muriel Frega habla de este bonito modo: Con la publicación en formato digital disponible para todo el planeta, la cosa va a tener un giro interesante. Si lo pienso, lleva reflejado el espíritu de un habitante de la costa que, durante el invierno es más casero, íntimo y de tiempos relajados como la publicación en papel, pero en el verano cambia completamente y sus ritos se agilizan, se hace mucho más social y abierto como la publicación digital. 


Espero que si os animáis a ojearla, os resulte un encanto como a mí, y consiga quizás
inspirar vuestra creatividad y os incite a ACTIVAROS para materializar vuestras propias
ideas culturales o de cualquier otro tipo  :-) 


El cuartel general de esta publicación está ubicado en la provincia de Buenos Aires,
concretamente en un lugar costero llamado Pinamar. Allí, con Muriel Frega al frente y con la inestimable ayuda de los alumnos de los Talleres Arte Galaxia, más los artistas locales y algún que otro colaborador-a repartido por el mundo  ;-) nació, creció, y desde el 5 de abril de 2014 comenzó a hacer su aparición pública trimestral, Silencio en la Costauna revista Made in Argentina de difusión gratuita para el mundo. (pdf disponible aquí)

Muchas gracias a Muriel por sus palabras y amabilidad.