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EL MUCHACHO CON PIPA -Picasso

El muchacho con pipa es una de las imágenes más poéticas del período rosa de Picasso. Parece ser que este retrato podría haberse inspirado en una poesía de Verlaine sobre un Satanás adolescente. La poesía describe a un ángel diabólico de dieciséis años engalanado con una guirnalda de flores que sueña con los ojos llenos de ardor y lágrimas. Para realizar este cuadro, hizo de modelo un joven delincuente llamado Petit Louis que vivía en los alrededores de la casa del artista, en el Bateau-Lavoir, en París.
Picasso comenzó el retrato considerándolo objetivamente simple, pero en el curso de la obra, encontró dificultades notables. Hasta que, como recordó el poeta Max Jacob <<una tarde Picasso dejó repentinamente a los amigos para regresar a su estudio y retomar la tela abandonada desde hacía un mes; lo hizo para añadir a la figura una guirnalda de rosas. Así, con un impulso sublime, transformó el cuadro en una obra maestra>>.
 
Pintado en 1905. Dimensiones: 100 x 81 cms

El uso de los colores es importante en este cuadro. La ropa del muchacho es una reminiscencia del período azul que había concluido aproximadamente un año antes de la realización de esta tela.
El marrón cálido y rosado es típico del período rosa de Picasso, en el que la atmósfera era todavía melancólica pero menos fría que en el período azul. En esta fase, casi todos los fondos son planos o poco definidos, contribuyendo a crear la atmósfera del cuadro tal y como sucede en esta bella obra.


Los tonos grises de la piel dan al chico un aspecto enfermizo y otorgan a la imagen un toque de decadencia.


El rojo intenso de la corona de rosas contrasta fuertemente con los colores atenuados del resto de la cabeza y el cuerpo. Así, la corona se convierte por sí misma en un detalle de lo más audaz y confiere al Muchacho con Pipa el toque distintivo que hace de él una de las grandes obras de Picasso antes de revolucionar la Historia del Arte con el Cubismo.


Si te apetece saber más sobre las obras maestras de este importante artista, entra en el apartado especial Detalles de Picasso
 
Fuentes para la elaboración de este artículo: transcrito desde el monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

LAS SEÑORITAS DE AVIÑÓN - Universo Picasso

   Pablo Picasso fue el artista más famosos y prolífico del siglo XX. Su obra, que incluye no sólo pinturas sino también esculturas, grabados, decorados teatrales y piezas de cerámica, revela una portentosa energía y una creatividad continuada durante más de setenta años. En 1907, cuando sólo tenía veintiséis años, pintó Les demoiselles d`Avignon (Las señoritas de Aviñón), una composición precubista que revolucionaría la pintura moderna y que daría paso a una nueva forma de representar el mundo.
    Esta inquietante imagen marca un punto de inflexión en el arte del siglo XX. Distanciándose de la tradición, Picasso se burló deliberadamente de la idea según la cual los cuadros debían representar sólo lo que el artista podía ver desde un punto de vista concreto.
    Las “señoritas” del título son prostitutas de un burdel barcelonés. Probablemente, Pablo Picasso tuvo su primera experiencia sexual a los catorce años en uno de los numerosos burdeles de la Barcelona de la época. A lo largo de su vida, el sexo fue uno de los temas centrales de su arte, y en los inicios de su carrera pintó con frecuencia aquellos míseros, pero excitantes, bajos fondos que conocía tan bien. En su época, muchos artistas de vanguardia sintieron la misma atracción por los temas relacionados con los bajos fondos; era un modo de rebelarse contra los temas tradicionales, considerados por ellos demasiado alejados de la realidad.
 
pintado durante 1907. Dimensiones 243,9 x 233,7 cms.

En un primer momento, los cinco desnudos femeninos de Las señoritas de Aviñón fueron pintados en el “estilo ibérico” que Picasso había desarrollado a partir del antiguo arte español. Pero en el verano de 1907, descubrió el arte primitivo, en una exposición de obras tribales de África y Oceanía organizada en París que Picasso calificó de “revelación” y que, a partir de ese momento ejerció una fuerte influencia sobre él; esto le indujo a crear una desarmonía que consiguió volviendo a pintar a tres mujeres de las cinco féminas rostros parecidos a máscaras.




La figura agachada también está distorsionada y se muestra desde dos puntos de vista simultáneamente: de espaldas y de frente, una idea revolucionaria para la época.



Lo mismo hace cuando transforma la imagen pintando rostros que a la vez están representados de frente y de perfil o con las frutas vistas desde diferentes perspectivas. Así se consigue que ya no haya un único punto de vista; el que observa el cuadro ve lo que el artista vería si girase continuamente en torno a la escena para tomar nota de ello.


Tras la muerte de Picasso se descubrieron quince álbumes inéditos de esbozos relativos a la realización de esta obra maestra. El artista hizo centenares de dibujos y pruebas antes de llegar a una composición final que le satisficiera.
Hablando de esta obra, él mismo declaró que se había originado en dos períodos: el primero, en el que se incluían siete figuras con un estudiante de medicina y un marinero en la escena.


Y el segundo, que fue reemprendido tras una pausa de cerca de un mes, durante la cual el pintor se dedicó a otros proyectos, y en el que finalmente eliminó los dos personajes masculinos y se centró en el desarrollo pictórico de las cinco figuras femeninas.



Así, con los personajes ya completamente decididos tras un intenso proceso creativo, Las señoritas de Aviñón se acabó convirtiendo en una obra que cambió para siempre la concepción y la representación de la imagen, y que marcó un antes y un después en la Historia del Arte y en la carrera de Picasso.

 

Fuentes para la elaboración de este artículo: transcrito desde el monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

LA MUCHACHA SENTADA EN UN SILLÓN ROJO -Picasso

La obra de Picasso fue a menudo autobiográfica, sobre todo en lo que respecta a los retratos de las mujeres de su vida. Algunas de estas imágenes son fuertemente eróticas y, por una parte, el pintor fue apreciado por la intensidad con la que representaba los placeres físicos del amor y, por otra, criticado por haber reducido a las mujeres a simples objetos sexuales. Algunas representaciones suyas de figuras femeninas tienen una cruda intensidad, mientras que otras, como en Muchacha sentada en un sillón rojo, se distinguen por su ternura expresiva.
La mujer de este cuadro es Marie-Thérèse Walter, uno de los grandes amores de Picasso. Se conocieron en 1927, momento en que el primer matrimonio sólo proporcionaba al pintor una gran infelicidad. La relación con Marie-Thérèse, la cual sólo tenía diecisiete años cuando se conocieron, fue la más intensa de su vida desde el punto de vista sexual, y en muchas pinturas que la representan Picasso celebra extasiado el placer que experimentaba tocando aquel bello cuerpo joven y firme, poniendo de relieve la rotundidad de sus curvas.

Pintado en 1932. Dimensiones: 130x97 cms

El cuadro Muchacha sentada en un sillón rojo fue realizado en el verano de 1932, en el castillo de Boisgeloup, una residencia campestre cercana a Gisors que Picasso había adquirido el año anterior.
En esta obra, la escena está dominada por las formas voluptuosas y rotundas. El busto y las caderas de Marie-Thérèse se representan con formas sólidas y turgentes que sugieren la fecundidad; el delicado color gris tórtola de la piel enfatiza la sensación de calor y suavidad.


Los brazos con volutas de la silla en la que se sienta la protagonista se han exagerado para hacer eco a las formas del cuerpo.


El rostro se presenta como un círculo casi perfecto, pero está dividido en dos, dando la idea no sólo de dos visiones de la cabeza (de frente y de perfil) sino también de otra cabeza que se asoma por la silla para besar a la protagonista tiernamente.


A la manos de Marie-Thérèse, el pintor les ha dado una forma que recuerda a las alas de una paloma, un ave tradicionalmente asociada al amor romántico. Una foto de este período muestra a la muchacha con una paloma en la mano y demuestra que la asociación probablemente no fue casual.


La evidente pero delicada sensualidad en Muchacha sentada en un sillón rojo, y la técnica empleada para ponerla de manifiesto han hecho de este cuadro una de las pinturas más valoradas y recordadas del pintor Pablo Picasso
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👉 Si te apetece saber más sobre las obras maestras de este importante artista, entra en la sección especial Detalles de Picasso
  
Fuentes para la elaboración de este artículo: monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

ENTENDER EL GUERNICA

En enero de 1937, el gobierno de la República Española encargó a Picasso un gran cuadro para el Pabellón de España en la Exposición Universal que debía celebrarse en París en el verano de aquel año. El artista no comenzó el trabajo hasta que tuvo conocimiento del bombardeo sin piedad sufrido por la ciudad de Guernica por los aliados alemanes del general Franco durante la guerra civil española.
 


El bombardeo se produjo el 26 de abril y provocó una carnicería de civiles que conmocionó a Picasso y al mundo entero. El artista hizo el primer esbozo del cuadro pocos días después del 1 de mayo. Apenas diez días después estaba preparado para empezar su enorme tela. Sin embargo, hubo un problema, la tela era demasiado grande para poder ser colocada verticalmente en la sala que Picasso había alquilado para trabajar en él, por lo que tuvo que maniobrar con la tela inclinada, utilizando una escalera y un pincel de mango largo para llegar a los puntos más altos. Tras un mes de trabajo, el cuadro fue instalado en el Pabellón Español apenas dos meses después del suceso que lo había inspirado.

Realizado en 1937. Dimensiones: 351x782 cms.

La nota predominante de esta obra es la distorsión expresiva que muestra las reacciones extremas de los personajes que la protagonizan. El toro, con su extraña expresión, es la única figura que no transmite angustia o dolor; para Picasso este animal representaba la brutalidad y la oscuridad.


Bajo el toro una madre sostiene a su hijo muerto mientras con la cabeza hacia atrás emite un grito de dolor desgarrador.


En el suelo, se puede observar como la fuerza y el valor de un hombre han sido mortalmente atacados y hechos pedazos.


Arriba, la cabeza del caballo bajo el resplandor de la bombilla, se alarga en una terrible expresión de dolor. Picasso declaró que el caballo representaba al pueblo. Y muchos han querido ver en la famosa bombilla una representación del ojo de dios; un dios que mira impasible una escena de horror.


Al lado, por una puerta alguien huye asustado de un interior para toparse en el exterior con una escena aún más atemorizante. Mientras otra persona se hunde y arde en la destrucción.


Debajo, una mujer desconcertada parece no saber a dónde ir ni qué hacer en medio de la barbarie.


El Guernica está considerado unánimemente la obra maestra absoluta del Cubismo y es una de las más interpretadas y estudiadas del siglo XX. Además, también es una de las mejor documentadas gracias a la labor de Dora Maar que realizó una serie de fotografías durante el proceso creativo del cuadro.


 


Picasso escribió en 1937 un poema en prosa relacionado con la Guerra Civil Española titulado Sueño y Mentira de Franco, con el artista parecía querer decir lo mismo que con su gran obra:
ESTO ES EL HORROR Y AQUÍ GRITA TODO EL MUNDO.
(...) el trazo de terror de las llamas se muerde los labios de la herida; niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros, gritos de flores, gritos de maderas y de piedras, gritos de ladrillos, gritos de muebles, de camas, de sillas, de cortinas, de cazuelas, de gatos y de papeles, gritos de olores que se arañan, gritos de humo picando en el morillo de las fritas que cuecen en el caldero y de la lluvia de pájaros que inunda el mar (...)
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Fuentes para la elaboración de este artículo: transcrito desde el monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)
Catálogo de la exposición Los Picassos de Picasso en México. 1982. Museo Rufino Tamayo

LA MUJER QUE LLORA -Picasso

En 1937, siguiendo los pasos del Guernica, Picasso realizó una serie de pinturas que representaban el rostro de una mujer desesperada. Una de las figuras del Guernica es una mujer que llora con su hijo muerto en brazos, y durante bastantes meses el pintor estudió el tema de su rostro angustiado, volviendo a proponerlo de una manera casi obsesiva hasta alcanzar un total de trece obras realizadas con técnicas diversas, junto con cuatro pinturas al óleo.
 

Mujer que llora, la última y más elaborada de las piezas realizada en óleo, señala la culminación de uno de los períodos creativos más intensos de su vida.


pintado en 1937. Dimensiones: 61x50 cms

Un aspecto característico de la obra de Picasso es la manera en que recomponía las formas humanas, la misma que empleaba para reordenar los distintos componentes de una naturaleza muerta en el Cubismo desplazando los ojos, las orejas, la boca y la nariz para intensificar las emociones. Así, deformando la figura humana, sentía que podía expresar esto con mucha más fuerza que a través de representaciones convencionales.
En Mujer que llora, aunque el rostro esté fuertemente distorsionado, parte del mismo es el de una persona real, la fotógrafa Dora Maar, que en aquella época era la pareja sentimental de Picasso. En el cuadro predominan las formas y los colores ásperos. Los rasgos del rostro están alterados y desmenuzados en formas recortadas que ponen de manifiesto el tormento interior de la protagonista.


En esta obra los dientes de la mujer aferran convulsivamente un pañuelo arrugado, que en lugar de tener la apariencia de tela blanda está pintado con líneas decididas en zigzag, como si fuese rígido y encrespado evocando el dolor de la fémina que protagoniza el cuadro.


Los colores verdes y amarillos oscuros, no sólo transmiten un sentimiento general de crueldad sino que hacen pensar en la carne putrefacta.


Unas pocas áreas de rojo vivo surgen en contraste con los verdes y amarillos predominantes, y crean una discordancia deliberada que acentúa el impacto de la pintura y hacen de ella uno de los trabajos cubistas-expresionistas más destacados en la carrera artística de Pablo Picasso. 
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👉  Si te apetece saber más sobre las obras maestras de este importante artista, entra en el apartado especial Detalles de Picasso
 
Fuentes para la elaboración de este artículo: transcrito desde el monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)
Catálogo de la exposición Los Picassos de Picasso en México. 1982. Museo Rufino Tamayo

AMOR, OBSESIÓN Y TRAGEDIA: Picasso

En Todos contra el Arte nos referimos en esta ocasión a un aspecto que resultó de crucial importancia a lo largo de la obra de Pablo Picasso: las relaciones sentimentales que mantuvo y en las que tantas veces se inspiró para crear sus cuadros. ¿Sabías que en la vida de este artista hubo un buen número de mujeres y que muchas de ellas aparecen en sus creaciones? ¿Sabías que varias de esas relaciones terminaron con finales verdaderamente dramáticos?


Desde su primer gran amor, Fernande Olivier, a quien conoció en 1904, hasta su segunda esposa, Jacqueline Roque, la fiel compañera junto a la que vivió durante los últimos años hasta morir en 1973 a los 91 años de edad; las mujeres fueron fuente de inspiración para su trabajo en el que el tema del amor y el erotismo ocupan un lugar destacado.


Las relaciones sentimentales de Picasso fueron a menudo inestables, y muchas de sus compañeras no consiguieron superar que las abandonara. Por ejemplo, Olga Koklova, su primera esposa, tras la ruptura de su matrimonio llegó al borde de la locura, y se presentaba en las exposiciones u otros lugares públicos en los que él apareciera para cubrirlo de injurias.


Picasso, tras una fuerte crisis matrimonial que terminó en la separación de Olga y él, entabló una relación sentimental con una chica de diecisiete años que había conocido en enero de 1927 cuando el artista tenía cuarenta y cinco. La relación con ella sólo duró un par de años pero su joven amante Marie-Thérèse Walter continuó obsesionada con él el resto de su vida y se suicidó en 1977.


Después, en 1937, la fotógrafa yugoslava Dora Maar ocupó el lugar de Marie-Thérèse en el corazón de Picasso. Ella fue quien se ocupó de documentar fotográficamente el proceso de creación del Guernica. Dora y el pintor permanecieron juntos hasta 1943, y tras su separación, enfermó mentalmente sufriendo una grave depresión psicótica que la llevó a ingresar en un hospital psiquiátrico donde inició tratamiento con electrochoques y, posteriormente, un largo proceso de psicoanálisis en el que llegó a pronunciar la pavorosa frase -después de Picasso, sólo Dios-. Dora nunca fue capaz de establecer nuevas relaciones afectivas estables tras el abandono del artista.


Tras Dora, Françoise Gilot apareció en la vida del pintor. También pintora, vivieron una relación que duró diez años, y en la que tuvieron dos hijos: Claude y Paloma. Françoise fue la única mujer que dejó a Picasso antes de ser abandonada y éste la consideró una traidora. Cuando la relación con ella terminó, su lugar fue ocupado rápidamente por Jacqueline Roque.


Al igual que Marie-Thérèse, también Jacqueline, después de la muerte de Picasso, se mostró incapaz de seguir adelante sola y se quitó la vida en 1986.


Dos de las amantes del pintor escribieron libros reveladores sobre él, libros que Picasso trató en vano de impedir que se publicasen. Eran Picasso y sus amigos (1933), de Fernande Olivier, y Vida con Picasso (1964), de Françoise Gilot. El libro de Gilot presenta a Picasso como un viejo y sádico Barba Azul que la plagiaba y traicionaba continuamente. El libro le ofendió profundamente y dicen que ensombreció sus últimos años de vida.
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Fuentes para la elaboración de este artículo: monográfico Picasso
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

PICASSO- UNA FILOSOFÍA DE VIDA

He aquí una pequeña colección de anécdotas, reflexiones y frases del maestro cubista
que creo que pueden ser válidas en nuestras propias vidas.


Todo niño es un artista. El problema es seguir siéndolo cuando creces.


Tardé nueve años en pintar como Rafael, 
pero me llevó una vida entera pintar como un niño.


Cuando yo era pequeño mi madre me decía -si te haces soldado llegarás a general, si te haces cura llegarás a ser Papa-. Al contrario de todo eso, decidí ser pintor y me convertí en Picasso.


Recuerda, la única persona que te acompaña toda la vida eres tú mismo. 
¡Mantente vivo, hagas lo que hagas!


Cuando lleguen las lágrimas: aguanta, sufre y... SIGUE ADELANTE


Apaga el gris de tu vida y enciende los colores que llevas adentro.


Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, 
es un hombre que vende lo que pinta.


El arte es una mentira que nos acerca a la verdad.


Yo hago lo imposible porque lo posible, lo hace cualquiera.