Recordando a Nirvana

Cuando el pasado mes de abril de 2014, el mundo se puso a recordar la muerte de Kurt Cobain con multitud de especiales, reportajes, revisiones, etc, a mí me pareció increíble darme cuenta de que ya hubiesen pasado 20 años desde que el tipo decidió quitarse la vida. Aún hoy me duele acordarme de las fotos que preferiría no haber visto nunca, esas robadas desde la distancia por algún morboso sensacionalista en las que se veía su cadáver tirado en el suelo de su casa. 
A pesar de la cantidad de años transcurridos y aunque ya sólo muy de vez en cuando pongo sus cds, la intensidad de la música de Nirvana me sigue dando y quitando la vida de un modo significativo.
Nadie que no pertenezca a lo que se llamó La Generación X puede ser capaz de hacerse una idea auténtica de lo que Kurt Cobain y Nirvana significaron para muchos de los que formábamos parte de esa generación y del fenómeno que supuso dentro del mundo de la música este grupo. 
Con diferencia era del que yo más pósters tenía pegados en las paredes de mi habitación y por el que más fascinación sentía a pesar de no estar de acuerdo con muchas de las cosas que estaban relacionadas con él; pongamos como ejemplos las fotografías de Cobain con una pistola en la mano o lo de consumir drogas como quien toma gominolas. Verdaderamente, aún con esta clase de pormenores, me sentía muy identificada con la esencia de la banda; con su dolor, su rotundidad o con su manera de vivir arañando la vida, como quien dice... Sé que con toda probabilidad, si Nirvana irrumpiesen hoy en día, no me causaría el mismo efecto, ni la mitad del impacto, pero entonces, en plena adolescencia y viviendo las circunstancias tan "especiales" que por aquella época tenían lugar en mi existencia... pues fue otra historia...
Por cuestiones de espacio y de "evolución existencial" llevo casi un mes realizando profundos cambios en el lugar que habito; cualquiera que alguna vez haya llevado a cabo esta acción sabrá que algo así implica revisar tu vida, las cosas que han pasado por ti o que te han acompañado de algún modo. Mirando, removiendo, sacando, hurgando, colocando, tirando, por supuesto me encontré con numerosas cosas relacionadas con Nirvana: fotos, casettes, entrevistas... y un fanzine especial dedicado al grupo editado en 2004 como excusa para anunciar que se ponía a la venta "nuevo" material de la banda; lo cual venía a ser una caja con maquetas, temas inéditos, un dvd... El fanzine estaba escrito por un tal Ricardo Mir para la revista Rock Sound. Como lo leí y me pareció que era un resumen bastante majete sobre Nirvana y su repercusión, he decidido transcribirlo por aquí tanto en homenaje y recuerdo de mi querido Kurt Cobain, como por si a alguien puede resultarle de alguna utilidad. Así pues, aquí lo dejo abriéndose con unas palabras del batería del grupo Dave Grohl.


Creo que lo que ocurrió a principios de los 90 fue que la gente necesitaba algo real, algo con lo que se pudieran identificar. Nadie se podía identificar con Bruce Springsteen o Whitney Houston o Guns ´n´ Roses o con cualquiera de aquellas bandas de heavy metal de aquel tiempo. Supongo que la gente vio en Nirvana algo con lo que se podía identificar. No es que fuéramos la mejor banda del mundo, ni nada revolucionario; simplemente hacíamos lo que nos gustaba hacer. Escuchábamos a Hüsker Dú, Pixies, Neil Young... la música que hacíamos no era nueva en absoluto pero resulta que para mucha gente sí que lo fue. Creo que lo mejor que llegamos a hacer fue el que millones de personas en todo el mundo se dieran cuenta de que no tienes que ser Yngwee Malsteem o Steve Vai o Eddie Van Halen para tocar la guitarra en un grupo y que no tienes por qué escribir canciones complejas. Puedes escribir canciones simples, oscuras, ruidosas... y esas canciones pueden igualmente llegar a un público. De alguna forma creo que abrimos un camino hacia el “underground”; no es que abriéramos las puertas, no... simplemente hicimos que la atención se enfocase hacía allí y que alguien pudiera encontrar algo real. ¡Queríamos que The Jesus Lizard se convirtiera en la banda más grande del mundo! Que grupos como Boredoms o Breeders llegaran al mainstream y que nada volviera a ser lo mismo. Para nosotros fue una oportunidad de enseñar un tipo de música que nos encantaba. Sonic Youth, Buthole Surfers... hacer ver a la gente que existe más música que la que ven en MTV. Es divertido, por ejemplo, el caso de Green Day. Cuando yo era un adolescente la gente te increpaba si escuchabas ese tipo de música... ahora te increpan si no lo haces. Las cosas definitivamente han cambiado. -Dave Grohl

ÉRASE UNA VEZ UNA BANDA...
A veces es difícil comprender los motivos que configuran la Historia. Nirvana alteró el destino del rock alternativo e independiente elevándolo a las alturas de la música popular desde principios de la década de 1990. Cambió el criterio de las grandes compañías discográficas al demostrar con el éxito planetario e inesperado de Nevermind, que se podía vender discos con aspecto desaliñado, nihilismo y confrontación con el mismo margen de beneficio que el de otros artistas edulcorados como Mariah Carey o Boyz II Men. En poco más de tres meses, el segundo disco de Nirvana, lanzado al mercado por Geffen el 24 de septiembre de 1991, irrumpía en el número uno de Billboard desbancando al Rey del Pop, Michael Jackson, que retornaba a escena con Dangerous, y relegando al vaquero Garth Brooks al segundo puesto de las listas.


Pocos serán los que discutan la categoría de Nevermind, un disco de rock sobresaliente que desprende una intensidad arrolladora. Nevermind aglutina rabia, tensión, crudeza, angustia existencial, rebelión, conciencia de clase... Es pura catarsis. Sin embargo, Nirvana no inventó nada. Kurt Cobain quería sonar, y así se lo pidió al productor del disco: Butch Vig, más lento y más duro que Black Sabbath. 
Seguramente ocurrió esa máxima infalible: estaban en el lugar y el momento adecuados. Con sus textos y su actitud comprometida con las minorías (conciencia siempre mantenida por Krist Novoselic) se distanciaba radicalmente del macho rock de aquellos años encarnado por bandas como Guns & Roses, Bon Jovi o Metallica. Incorporaba el punk rock en toda su dimensión como elemento fundamental de la banda, tanto en términos musicales como de actitud. A su éxito comercial, como jamás ninguna otra banda surgida del circuito alternativo había logrado, contribuyó esencialmente el gancho del sencillo que abre el disco Smells like a teen spirit y el soporte publicitario que le dio la cadena musical MTV.


Porque esa es una de las grandes contradicciones de Nirvana: su relación con la industria. Por una parte, Kurt Cobain, Krist Novoselic y David Grohl renegaban de ella como la peste, erigiéndose como anti-estrellas del rock. Por otra, usaron todos los medios a su alcance, sobre todo MTV (para la que llegaron a grabar su aclamado Unplugged a finales de 1993, después de que las discretas ventas de In Utero aconsejaran un golpe de mano) para aumentar las ventas. Incluso durante el lanzamiento de In Utero, Cobain hizo concesiones ante la cadena de grandes almacenes Wal-Mart, que se oponía a vender el disco si no se retocaba la contraportada y se cambiaba el título inicial Rape me America/ Víolame América.


El poderoso y excitante directo de Nirvana ayudó a aumentar la leyenda por todo el mundo. Destrucción de instrumentos, caos, desafío a la autoridad, y aquello por lo que se ganaron más respeto: su inalterable fidelidad a los fans; su proximidad a todos ellos, aun cuando la fama les perseguía sin tregua. Esto fue determinante para alzarse como la voz de la Generación X y el grunge. Un género que nació en Seattle y que completaban otras bandas como Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains principalmente. El grunge despertó la figura del antihéroe como modelo, exaltado en otra época por el punk, y mejor que nadie, Cobain representaba esa figura. El ser enfermizo que consume heroína para combatir el dolor; el artista ambulante y multidisciplinar que además pinta y escribe; el hijo desarraigado que sufre manía depresiva; el freak que ha creado en su casa un pequeño zoo de ratas, conejos y engendros de anatomía.


El suicidio de Kurt Cobain en abril de 1994, en pleno apogeo de la banda, contribuyó a ensalzar el mito. Sin embargo, pese a la mitificación provocada por los medios de comunicación, la influencia real de Nirvana no es mera ficción ni un fenómeno pasajero; es un hecho auténtico y tangible. Pocas son las bandas contemporáneas de rock con sus géneros y subgéneros que no citen a Nirvana como una de sus influencias. Más concretamente podemos señalar a grupos como Stone Temple Pilots, Nicleback o Puddle of Mudd.
Nirvana con su éxito abrió el camino para la fama a muchas otras bandas también procedentes de Seattle y para sonidos marginados de corte punk o nu-metal. Tras su disolución y después de años de disputas entre la viuda de Cobain: Courtney Love, y los otros dos miembros de Nirvana por los derechos de las canciones en directo y el abundante material inédito legado por el cantante y compositor de la banda, se dieron las condiciones para poner a disposición del público un gran universo creativo; empezando por un grandes éxitos y una caja de rarezas que ha contribuido a que la leyenda de la banda que cambió la historia del rock alternativo e independiente no desaparezca.