TIEMPO DE POESÍA

El escritor argentino J.Luis Mangieri dice sobre la poesía -La poesía es un género revolucionario, un género con problemas. El principal es que el lector se siente identificado con lo que lee a un nivel tan extremo, que piensa que están hablando de él, y le da miedo... Es un género para valientes. Obliga al lector a una entrega completa, a una intimidad con el texto-. Si esto es cierto, quizás yo haya sido una cobarde durante mucho tiempo y por eso no me he puesto realmente a leer poesía hasta ahora. Pero no, no creo que verdaderamente haya sido por ese motivo sino porque siempre sentí cierto DESPRECIO hacia ella, considerándola cursi y poco interesante ya que creía que los poetas sólo hablaban de amor, un asunto que también desprecié por muchos años. Para mi alegría, he descubierto que no, que son capaces de hablar sobre cualquier tema mediante el que he acabado considerando el arte de decir mucho con muy poco: la poesía.
Una vez salí con un poeta o con un chico que admiraba profundamente el género poético o con alguien que escribía de todo pero especialmente poesía; sea cual sea la definición del susodicho, él siempre me animó a acercarme a ella haciéndome fervientes recomendaciones, regalándome poemarios famosos e incluso escribiendo uno, según él, inspirado en mí, que curiosamente me regaló cuando terminé con la relación y al que jamás hice ningún caso y que incluso terminé pasando por mi querida destructora de papel. Como ya he dicho, siempre he estado repleta de fuertes y contundentes prejuicios que en estos días me hace gracia recordar.
El caso es que la poesía ha llegado a mi vida. En realidad, no la estoy descubriendo hoy a los 35 años; la poesía me la descubrió una profesora de literatura cuando yo tenía 16 o 17 y cursaba 2º de BUP. Pero descubrir algo no significa ni implica necesariamente que le haya llegado el tiempo de entrar en tu vida, de "tocarte"... por eso han pasado tantos años sin prestarle a penas atención. 
Cada vez estoy menos interesada en las novelas, por el momento he dejado de leer libros de arte y psicología y, para mi sorpresa, en este tiempo de convalecencia en el que continúo recuperándome de un problema de salud que ya lleva conmigo demasiados meses, va y me da por la poesía... En fin, ¡¿quién me lo iba a decir?! Por ahora me tiene encantada y creo que me está ayudando a descubrir dentro de mí cosas que ni siquiera intuía que tenía. Bienvenida sea  :-)

publicado en febrero de 2015