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EL RETRATO DEL PADRE TANGUY -detalles de Van Gogh

El señor protagonista del este cuadro es Julien François Tanguy (1825-1894), más conocido como padre Tanguy. Tenía una fábrica de pinturas en París especializada en material de Bellas Artes, y entre sus clientes habituales figuraban algunos de los más afamados pintores impresionistas y postimpresionistas como Cézanne, Gaugin, Monet, Renoir o también Vincent Van Gogh.


El retrato del père Tanguy (1887-1888) Dimensiones: 92X75 cms 
 
 Tanguy era un tipo amable y comprensivo (razón por la que se ganó el sobrenombre de père/padre), y a menudo ayudaba a sus clientes aceptando sus cuadros a cambio del material de pintura cuando no podían pagarle. De esta forma Tanguy acabó poseyendo, sin saberlo, una importante colección de arte, aunque de vez en cuando, en su negocio, ponía en venta alguno de estos cuadros. Él fue el primero en exponer las obras de Van Gogh, aunque en vida del artista no consiguió vender ni una sola. A Vincent el propietario de la casa de pinturas le caía realmente bien y hablaba así sobre él en una de las cartas enviadas a su hermano Théo –Tendría que haber pedido material a Tanguy, y me sabe mal no haberlo hecho, a pesar de que hubiera quedado en deuda. Es un buen hombre, tan gracioso... aún pienso a menudo en él. Si te le encuentras, recuerda que tienes que saludarle de mi parte y dile que si quiere cuadros para su escaparate, los tendrá y de los mejores.


Van Gogh creó tres retratos de este señor, aunque el protagonista de esta publicación es el último que hizo sobre él. El retrato del padre Tanguy es el más significativo considerado una de las grandes obras del artista. Tiene un fondo compuesto por temas inspirados en los grabados japoneses que Vincent tanto admiraba. Los colores del cuadro son brillantes y anticipaban el trascendental período artístico que el pintor viviría más tarde en la localidad francesa de Arlés.


En esta obra, la figura del protagonista y el azul pesado de su abrigo se encuentran en vivo y perfecto contraste con los colores del fondo que rompen la sobriedad del personaje. Parte de la magia y el atractivo del Retrato del padre Tanguy reside en que, a pesar de la fuerza visual provocada por contrastes cromáticos, desprende de forma general una gran belleza y delicadeza.


Sin duda alguna, este no sólo es mi cuadro favorito de Van Gogh, sino uno de mis favoritos de la Historia del Arte. De buena gana me lo compraba 😋
👉 Si te apetece seguir conociendo más obras maestras de este importante artista, te invito a visitar la sección en este blog titulada El mundo de Van Gogh  
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Fuentes para la elaboración de este artículo: monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

LOS GIRASOLES -detalles de Van Gogh

   El cuadro Los girasoles está considerado la obra maestra de Van Gogh. Estas flores tenían para él una simbología especial, y a su hermano Theo le hablaba así sobre ellas –En un cierto sentido, el girasol es mío.- Para Vincent su amarillo representaba la amistad y la esperanza, mientras que la forma de abrirse simbolizaba la gratitud, según sus propias palabras.
    Los girasoles de los que en esta publicación os hablo, son los más famosos de varios cuadros sobre este tema que Van Gogh pintó entre agosto y septiembre de 1888.

Los girasoles (1888) Dimensiones: 93X73 cms

El pintor inicialmente había destinado estas obras a su estudio de la Casa Amarilla, en Arlés. Después decidió que adornarían la habitación de huéspedes que estaba preparando con ansia y entusiasmo para el también pintor Paul Gauguin, con el que pretendía formar una comunidad de artistas. Vincent pintaba en aquel período con gran velocidad y hablaba así sobre ello –Estoy trabajando en el cuadro cada mañana, desde la salida del sol, porque las flores se marchitan con mucha rapidez.
Una de las cosas que más destacan de este trabajo, además de su potente color amarillo, es el vigor de las pinceladas que el artista empleaba; tras reunir una abundante cantidad de pintura, Van Gogh la aplicaba con tal energía sobre la tela, que creaba contundentes relieves.

 

También hay que observar que, a pesar de que el tema de la obra: unos simples girasoles, no pasaría en principio de ser algo bonito o agradable, representados bajo la tutela del personal estilo del pintor, adquieren una belleza dramática y un tanto amenazante si miramos esos pétalos puntiagudos; no son flores que estén invitando precisamente a ser cogidas o miradas. Es curioso que aunque Van Gogh se sentía en general satisfecho con sus pinturas, muy pocos de cuadros los juzgó dignos de ser firmados, uno de los cuales es éste.

 
👉 En este blog, y a través del siguiente enlace, puedes descubrir más obras maestras de este estupendo pintor El mundo de Van Gogh 
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Fuentes para la elaboración de esta publicación:
transcrito desde el monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

EL CAFÉ DE NOCHE -detalles de Van Gogh

Aunque los cuadros que pintó en Arlés se recuerdan por la luminosidad de los personajes y las escenas, casi siempre inundadas por el sol, en aquel período Van Gogh también se inspiró en la noche para crear. El artista se sentía atraído por ella hasta el punto de que llegó a afirmar que–es más viva y tiene más colorido que el día.- Para este Café de Noche, Vincent empleó colores muy intensos y ácidos, dando así vida a una de sus más eficaces escenas de interior.

El café de noche (1888) Dimensiones: 70X89 cms

Como bebedor, conocía bien la vida nocturna de los cafés. En una carta a su hermano Théo, el pintor explicó algunos de los significados que este cuadro tenía para él: -he tratado de mostrar que el café es un lugar donde un individuo puede hundirse, volverse loco o cometer un crimen. He intentado mostrar estas terribles pasiones del hombre por medio del rojo y el verde.- Con estos colores Van Gogh no quería hacer una fiel representación de la realidad, sino que buscaba transmitir –las emociones de un temperamento ardiente- según sus propias palabras.
En el techo, la mesa de billar y otros objetos predomina el verde; este color suele representar la belleza del mundo natural pero aquí, para reflejar un aire de corrupción, los verdes son ácidos.


En El café de noche del pintor holandés, las paredes son de un rojo vivo, un color que, por su asociación con la sangre, sugiere peligro y pasión.


Alrededor de las luces, el amarillo, el verde y el rojo se combinan en pinceladas concéntricas que recuerdan los mareos y visiones desenfocadas de quien se encuentra bajo los efectos del alcohol.


La verdad es que, observando el ambiente que reina en este café, pienso que Van Gogh consiguió captar y reflejar bien la perdición a la que se refería. Personalmente, mirándolo y dejándome llevar por las sensaciones, noto que me dan más ganas de echar a correr o de ponerme a vomitar, que de entrar ahí a tomarme una copa. El sitio tiene pinta de ser un lugar del que sales con un riñón menos.



Fuentes para la elaboración de este artículo:
transcrito desde el monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

LA HABITACIÓN DE VINCENT -Van Gogh

Vincent Van Gogh pintó su dormitorio en octubre de 1888. En aquella época estaba esperando la llegada a Arlés del también pintor Paul Gaugin, con quien deseaba fundar un círculo de artistas, y preparaba poco a poco la casa para el recibimiento de su amigo.
El mes anterior Van Gogh había pintado El café de noche. Desde el punto de vista emocional, La habitación de Vincent es una obra tan serena y relajante como inquietante lo era la anterior. En una carta, el artista describió el cuadro con estas palabras: -Es exacta y simplemente mi dormitorio.

La habitación de Vincent (1888) Dimensiones: 72X90 cms

En esta pintura de dibujos casi elementales, lo que verdaderamente cuenta es el color. Utilizado de una manera muy sencilla, da un aspecto tranquilizador y reposado a la estancia. Mirando este cuadro, hay algo que nos resulta familiar y que nos invita a entrar y a estar un buen rato descansando.
En La habitación de Vincent, el objeto predominante es la cama grande, sólida y sencilla, que nos sugiere comodidad.


Los contornos marcados de los muebles, transmiten una sensación de seguridad y calma estable.


La buena disposición de los colores fríos y cálidos repartidos por el espacio, unidos a la colocación ordenada de los objetos, contribuyen a dar un aire armónico de pulcritud y sosiego.


No sé a vosotros, pero a mí, observando esta habitación, me dan ganas de ir a hacerle una visita a Vincent, y quedarme una temporada en su casa aunque no hubiera un dios que le aguantara, (sensación que tuve cuando leí las cartas que le envió a su hermano Théo).


Fuentes para la elaboración de este artículo:
transcrito desde monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

LA NOCHE ESTRELLADA -Van Gogh

El cuadro La noche estrellada es uno de los más famosos y alucinantes de Van Gogh. Esta pintura muestra con gran fuerza e intensidad la personal y profunda manera que el pintor tenía de percibir y plasmar la naturaleza, proyectando sus emociones sobre las cosas que veía a su alrededor. Fue realizada en junio de 1889 durante su estancia en el sanatorio de Saint Rémy. En esta época Van Gogh había abandonado la fe cristiana, pero escribió que todavía tenía –una necesidad terrible, si puedo emplear esta palabra, de la religión. Por ello salgo de noche a pintar las estrellas.

La noche estrellada (1889) - medidas: 73X92 cms

Aunque la pintura holandesa tiene una larga y arraigada tradición de escenas al claro de luna, ningún artista hasta entonces había representado con tal intensidad la sensación de majestad y belleza del universo. En el cuadro La noche estrellada, el cielo, las estrellas y la luna creciente están unidos por un movimiento ondulatorio que involucra irremediablemente al espectador en la escena. Aunque la obra pueda hacer pensar que nació de un arrebato impulsivo del artista, Vincent Van Gogh la pintó tras un largo estudio.


En ella, hasta los árboles que se recortan contra el cielo han sido meticulosamente estudiados para dar a la composición un desarrollo equilibrado. Los cipreses, en primer plano, se elevan como una llama, pero su color oscuro les da el peso que sirve para “anclar” la composición general, de forma que el movimiento que atraviesa el cielo no resulte sofocante. Las espirales de luz inundan que el escenario crean una representación muy estilizada de la galaxia, y las estrellas magnificadas están logradas a base de arremolinados halos de luz, como si estuviesen girando en el cielo.


Además, la luna creciente emana tal resplandor que casi parece un sol.


Creo que esta noche estrellada no sólo es uno de los cuadros más espectaculares y bonitos que hizo Van Gogh, sino que también lo es de toda la Historia del Arte. La fascinación que causa y la fuerza que transmite son ineludibles y toda una invitación a salir a mirar el cielo nocturno, sentir en lo más profundo de nosotros su belleza, y fundirnos con ella.


👉 Te invito a seguir disfrutando de las obras maestras de este estupendo artista visitando en este blog la sección El mundo de Van Gogh
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Fuentes para la elaboración de este artículo:
transcrito desde el monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)

CAMPO DE TRIGO CON CIPRESES -Van Gogh

Entre mayo de 1889 y mayo de 1890, mientras se recuperaba en el sanatorio de Saint Rémy, Vincent Van Gogh permanecía a menudo recluido en su habitación, pero en cuanto se sentía razonablemente bien, salía a pintar el campo que le rodeaba. En junio de 1889 escribió a su hermano -Los cipreses ocupan en todo momento mis pensamientos. Me gustaría hacerlos protagonistas de un cuadro, como he hecho con los girasoles. Los cipreses me sorprenden de una forma tan extraordinaria y hasta tal punto, que todavía no he conseguido reproducirlos como los veo. El ciprés, por su línea y su forma, es bello como un obelisco egipcio. Su verde es peculiar: una mota oscura en un paisaje lleno de sol. Pero también es uno de los motivos más estimulantes y difíciles de reproducir que pueda imaginar.

Campo de trigo con cipreses: realizado en 1889. Tamaño: 72x91 cms

Este cuadro es uno de los diversos campos de trigo que Vincent pintó en aquel período.
Su creación requirió mucho cuidado; de hecho, el pintor hizo antes un boceto al óleo y un dibujo detallado para estudiar y componer esta obra maestra.


En el cuadro Campo de Trigo con Cipreses se pueden apreciar pinceladas muy diversas. El cielo se ha logrado con unas largas y dinámicas que sugieren el movimiento veloz de las nubes provocado por el fuerte mistral que soplaba mientras Van Gogh pintaba el paisaje.


Por contra, las montañas del fondo están representadas con pinceladas cortas y densas para transmitir la imagen de solidez. Por su parte, el campo de trigo y los matorrales están representados con numerosas pinceladas rápidas y superpuestas que transmiten la idea del movimiento de las espigas al ser mecidas por el viento.


Personalmente, lo que más me gusta de este Van Gogh, además de la magistral forma de representar el movimiento de la naturaleza, es la armonía cromática que desprende el cuadro a pesar del contraste que en principio podría darse entre los colores fríos y los cálidos, que no chocan para nada. También me gustan las ganas que me despierta de PLANTARME EN MEDIO DE ESE CAMPO EXUBERANTE, ABRIR LOS BRAZOS COMO SI FUERAN ALAS Y DISFRUTAR DEL VIENTO.
Probad a imaginaros ahí y gozad.
¡Viva Van Gogh!


Fuentes para la elaboración de este artículo:
transcrito desde el monográfico Vincent Van Gogh
(Colección Grandes Maestros de la Pintura. Ediciones Altaya, S.A. 2001)