En España hay una expresión muy popular y bastante
despectiva que se utiliza a menudo para referirse a situaciones de lo más
dispares en las que cuatro gatos (o sea: prácticamente nadie) fueron los
protagonistas. Se suelen decir cosas como -Fueron cuatro gatos;
aparecieron cuatro gatos; había cuatro gatos; irán los cuatro gatos de siempre;
son cuatro gatos…- (jajajajaja) Personalmente es una frase que me hace
mucha gracia y que utilizo como el que más.
Pensando y jugando un poco con esa idea de lo graciosa y peyorativa que a la vez me resulta, hace poco me planteé si dándole un
toque guerrilla art a 4 Gatos, sería capaz de crear unas presencias simpáticas
que aportasen algo en el entorno (y no como los pobres de la
expresión).
Aunque en la imagen sólo aparezcan tres (y yo, porque no
cabíamos todos en la foto), mi nueva acción guerrilla art ha consistido en
colocar 4 Gatos de cartulina en sitios estratégicos de la calle para que surgiese una
relación entre los lugares y los personajes, y de este modo sorprendieran a
quien los mirara.
La entrada estereotipada a un supermercado, la aburridísima puerta de un colegio y
parte de una fachada en mal estado han sido las localizaciones elegidas
para que 4 Gatos generasen escenas curiosas como la que comparto a
continuación:
A pesar de que cuatro gatos siempre suena a muy poca cosa, creo que
esta vez más de un transeúnte habrá notado cómo la presencia de los personajes daba vidilla al lugar 😉
junio 2019